
Hay momentos en la vida de un hombre…
Mentira, no los hay. Iba a comenzar el post recurriendo a la clásica artimaña de “hacer trascendente lo insignificante” pero sinceramente al menos por hoy voy a dejar de comportarme de ese modo. Y es que hay un momento nal vida de un hombre en el cual se hincha las pelotas. Y esto sí que es trascendente.
De todos modos -y aunque adhiero a la idea de que el tiempo es uno solo, es un “continuum” y que no existen momentos sino que mas bien es todo un gran momento, desde el Big Bang hasta ahora- les quiero comentar algo que sinceramente me pone muy contento y hace revivir mi fe en la humanidad y en el video compuesto: Me hice dos cables Audio-Video, uno para la Commodore 64 y otro para la Mega Drive de TecToy. Ya basta de cables de antena. Ya basta de radiofrecuencia con “fantasmita” y Canal 2 tratando de ingresar en medio de una partida de Boulder Dash.
Si, se podría decir que soy feliz.

Tanto la SEGA brasileña como la Commodore 64 tienen una salida de video compuesto idéntica (no en la disposición de los pines activos! me refiero a la ficha). Gracias a esta página pude enterarme que lo único que necesitaba eran dos cables RCA con estereo (esto es para que no salga sonido por un solo canal, pero a la hora de soldar la ficha a los cables tanto Left como Right van unidos, porque total la C-64 y la SEGA tienen sonido mono), dos fichas DIN-5 (muy usadas en consolas de sonido, por lo tanto fáciles de encontrar) y mucha paciencia con el soldador y el estaño…
Tened mucho cuidado mis queridos retoños de electricista… Pero también tened fe! Porque esto pone fin a la tiranía de la mala calidad de imagen. En el caso de la Commodore fue una grata sorpresa -ya conocía la calidad gráfica del Sega con video compuesto- ya que tenía entendido que no sacaba composite sino solo “crominancia-luminancia” (así de jodones eran los ingenieros de Commodore), pero tal parece que sí, que usando una sola patita se puede sacar video para nuestros queridos televisores CRT y LCD actuales, sin necesidad de poseer el benemérito monitor de 13 pulgadas que recibía luz y color por separado.

Amo los emuladores, pero no hay nada comparado a usar el hardware original, al menos para los que somos coleccionistas y nostálgicos además de simples videojugadores (o “gamers”). Así que si eres un meticuloso insoportable como yo, haz click en el link y a soldar se ha dicho.
Seguí a Epimundo en Twitter (followeá y serás retribuido)









Ultimos comentarios