Hace mas o menos una semana atrás, estaba yo visitando mi plantel de Hattrick (que, dicho sea de paso, viene muy bien encaminado y está a punto de ascender a 6ta división) cuando me encuentro con el mensaje de correo de un asiduo lector de Epimundo (y Hattrickero, obvio) en el cual además de proferir muy amables palabras, me recordó lo groso que es el Montezuma´s Revenge y me incitó a hacer una review del mismo…
Me dejó pensando en la vorágine de la vida moderna y en como uno se va olvidando de las cosas que le gustan, postergándolas ad infinitum… y es que realmente hay muchas cosas por hacer ahí afuera: Miles de videojuegos modernos AAA o Indies, juegos de mesa para imprimir y armar, historietas nuevas del reboot de DC, papertoys, libros, juegos de rol, juegos de naipes… Todos los que de una u otra manera somos un poco frikis contamos con un largo listado de temas a tocar en la brevedad, y sinceramente no se nos suele ocurrir muy seguido patear el tablero y retroceder 28 años para hacer la reseña de un juego de Commodore 64 y seguir agrandando la pila de “postergados”… Pero que carajo, para eso estamos los retrogamers: Para ponerle huevo y ayudarnos entre nosotros.
Así que estimado usuario de Hattrick “dmassive”: Acá va el homenaje a Montezuma´s Revenge. De los otros temas me encargaré pronto, pero no será hoy.
Corría el año 1988. La Guerra Fría estaba llegando a su fin, Rick Astley nos volaba la capocha a todos con su movimiento de cadera y la domesticación del doberman estaba alcanzando su cenit. En medio de todo este despelote un niño juega con su Commodore 64 en una de esas tardes calurosas de diciembre (o quizás marzo). Ese niño era yo, y el juego que se dibujaba en la pantalla del viejo televisor Sanyo era el Montezuma´s Revenge. Una sonrisa ochentosa se dibujaba en mi rostro, mientras decía para mis adentros “wow… que copante”.
Y si, que GROSO que es este juego. Cierto es que destila grasitud por sus cuatro costados gracias a ese cocoliche de sabores a los cuales nos tenían acostumbrados los juegos de esa época… Pero que le vamos a hacer: Amo la grasa. Ambientado en una vieja pirámide azteca (o algo así, ya que el título del juego no dice Moctezuma sino “Montezuma”… Calculo que por problemas de Copyright ya que Televisa debe tener los derechos del emperador Mexica… o algo así) personificamos a una especie de Indiana Jones del subdesarrollo apodado (o llamado?) “Panama Joe” cuya misión es robar oro, esquivar monstruos, evadir trampas y explorar todo el enorme “dungeon” azteca que se le abre ante sus ojos.
Pura magia.
Pero nada de esto explica por si solo la grositud del Montezuma´s Revenge ni lo diferencia de lo que podría ser algo así como un clon de Pitfall. No se confundan, amiguitos, ya que estamos ante uno de los mejores juegos de plataformas para la C-64 (y si me apuran, de toda la década del 80). Y no solo de plataformas, sino también de exploración. La detección de colisiones es Exquisita (no podemos culpar al juego por nuestros propios errores, para bien o para mal) los “puzzles” son simples y divertidos, y la dificultad es Perfecta. Logicamente que para las mentalidades actuales se trata de un juego difícil, pero hoy en día todos los juegos están hechos para ser ganados así que no hay punto de comparación con ningún otro juego de la era dorada de las Home Computer. Creanme que la dificultad es genial, y reventar la tumba de Moctezuma nunca fue tan divertido.
Calaveras, arañas y serpientes serán nuestros principales enemigos, los cuales podremos esquivar sin mas (saltándolos, generalmente) o intentar matarlos, aunque para ello debemos llevar en nuestro inventario una espada previamente recolectada por ahí, que desaparecerá luego de ser usada (espadas descartables, yeah!). Entre los obstáculos podemos nombrar el fuego, paredes de rayo laser (si… les dije que este juego tenía mucha materia grasa) que se encienden y apagan cual si fuesen manejadas por el pelotudo de TN, cintas transportadoras (que generalmente nos dirigen hacia la muerte misma) y puertas que solo se abren con las llaves del mismo color. En cierto modo la dinámica del juego gira en torno a las puertas y llaves, pero tranquilos que no lo convierte en nada engorroso, todo lo contrario.
Los gráficos son simples pero efectivos (como podrán comprobar en las capturas de pantalla que con tanto amor capturé y subí a Epimundo. Todas capturas propias y en orden de aparición, eh? Menudo trabajo de investigación arqueológico), y la ambientación está muy bien representada con las herramientas de la época. Lo que mas me gustaba de este juego en mi infancia era el toque mexicano-azteca, los barriles, los sombreros, las calaveras y hasta la apariencia física del protagonista (muy peculiar y original). En el aspecto sonoro el juego no nos dice gran cosa y sinceramente no se destaca por ese lado, aunque la musiquita de “La Cucaracha” cada vez que sumamos una vida extra es el toque de alegror que necesitábamos por aquellos tiempos. Y poco mas…
En definitiva: Uno de los mejores juegos de plataformas de la época, y uno de los videojuegos mas infravalorados de todos los tiempos. Se le ha dado manija a cada bodrio… solo por tener un nombre detrás o compartir título con alguna película de moda… Desde Epimundo.com queremos romper una lanza por este genial Montezuma´s Revenge que no aspiró jamás a llegar mas alto que lo que le correspondía, y todo lo que intentó hacer lo hizo BIEN.
Amigos retro, los invito a que le pongan salsa Tabasco al plato de comida que tengan a mano, y que le den una nueva oportunidad a este juegazo. A esquivar calaveras y profanar tumbas, antes que Montezuma se enoje…
Seguí a Epimundo en Twitter (followeá y serás retribuido)
Tags: c64, dungeon, montezuma, plataformas, Retro



















































Ultimos comentarios