Paseo por el Delta del Rio de la Plata (Tigre)
// Enero 11th, 2010 // No Comments » // Lugares
Cierto es que en Epimundo no suelen aparecer artículos sobre lugares y paisajes. Por lo general este blog se basa en la exploración casi meticulosa de objetos tangibles e intangibles, recuerdos borrosos y elementos de la cultura pop… cosas frikis, en definitiva.
El problema es que por mas geek/nerd/tipo raro que uno sea, no puede dejar de disfrutar de los sitios que la madre naturaleza nos obsequia a pesar de que la llenamos de mierda y pilas sulfatadas… Es mas: Existen paisajes tan raros y desubicados con respecto al contexto general que ya pasan a tener un interés extra. De coleccionista, digamos.
Yo soy fanático de las palmeras, por ejemplo. Me gustan tanto esos árboles que estoy pensando seriamente en hacerme un sitio en mi hogar y plantar uno (aunque deba romper el piso del comedor y llenarlo de lombrices y esas porquerías tan necesarias para la vida vegetal). Esta pasión que “se lleva adentro y no puedo parar” me está haciendo recolectar fotos de las palmeras que puedo encontrar por mi barrio y por las zonas que a menudo visito, para luego hacer un buen posteo Epimundístico al respecto. Si, soy un enfermo y no me puede gustar tanto esa pelotudez… pero así soy yo y al que no le gusta ahí tiene la puerta…
Bueno, prosigamos: Este domingo visité uno de los lugares mas copados de la Argentina (y uno de los sitios a su vez mas raros del mundo entero): El delta del Río de la Plata, en la zona del Tigre. Existen muy pocos sitios así (tal vez el mas comparable sea la desembocadura del Río Nilo, en Egipto) y los habitantes del Conurbano Bonaerense lo tenemos muy cerca, a muy pocos kilómetros. Tal vez muchos de los que están leyendo esto (si es que realmente existe mucha gente que lea esto… lo cual es mucho suponer) digan “bah… que novedad… yo fuí al Tigre y está bueno… Punto” y puedo comprender esa expresión. Pero yo había visitado este lugar cuando era muy niño, y ya se sabe que los niños son personas muy pelotudas que se queman con cualquier cosa y meten los dedos en el enchufe, así que no son parámetros de nada ni ejemplo de nadie. Ahora que pude volver al Tigre siendo un muchacho, pude disfrutarlo en su justa medida.


