Tres plataformas, tres juegos de hockey
// Marzo 7th, 2010 // 3 Comments » // Commodore, Deporte, Retro, videojuegos
Les había comentado ayer mismo en el post sobre el NHL 09 mi intención de referirme a los viejos juegos de hockey sobre hielo que colaboraron en mi formación lúdica. Sabido es por todos ustedes, oh hermanas y hermanos que se congregan en Epimundo.com buscando la alegría y la diversión absoluta que yo no soy otra cosa que una simple (aunque majestuosa) persona… en busca de alegror. Y si es alegror estúpido, mejor aun. Siempre hay tiempo para preocuparse y discurrir en los mas enrevesados caminos de la filosofía y la política (cosa que hago en otros mundo, en otros reinos de esto que llamamos “internet”). Epimundo se mantiene fuera de todo eso.
En esa búsqueda (que comenzó allá perdida en el tiempo cuando mis pequeñas manitos de niño boludín tocaron las teclas de una Commodore 64) me topé con el “Hat Trick”, un videogame de hockey bastante particular en donde el campo de juego es pequeño y la cantidad de jugadores por bando es 2. Si, solo dos tipos de cada lado hacen del Hat Trick una especie de “hockey de mesa” pero con arqueros móviles.
Es buenísimo eh. Si: ES buenísimo. Lo sigue siendo, a pesar de los gráficos no ha perdido validez. Así y todo no son tan malos, pudiendo verse en la captura de pantalla las marcas que van dejando los jugadores sobre el hielo (lindo detalle para la época, creanme). Es fácil en el nivel fácil, y bastante picante en el nivel difícil, lo que lo convierte en un digno juego de la dorada época de los 8 bits.
Pero si jugar contra nuestra querida C-64 puede ser divertido… jugar contra otro ser humano puede llegar a ser violentamente hilarante y psicotrópico. Este juego es divertidísimo y, como no, mantiene (y aumenta) el frenetismo y el “ida y vuelta” del Hockey.
Años después (muchos, quince tal vez) y gracias a los emuladores de la consola SEGA Megadrive (la tuve, pero en ese momento ya la había vendido… cosa de la cual me arrepiento como un maricón) conocí un juego que hizo que mis noches de verano sean menos pesadas y que las picaduras de mosquitos se conviertan en “besos microscópicos”. El “Mutant League Hockey” es un JUEGAZO que me hizo volver por el buen camino, del cual nunca mas volveré a apartarme:
Es un juego de Hockey, si… Pero jugado por monstruos, esqueletos, mutantes, robots y demonios varios. Todo puede pasar en el Mutant League Hockey: Desde que se abra un agujero en el piso haciendo que los infortunados jugadores que pasen sobre el desaparezcan (y seguramente mueran) hasta que todos los jugadores se trencen en una batalla campal y no quede nadie vivo, mientras el campo de juego se convierte en un depósito de huesos y sangre… Ahhh… Puede haber algo mas bello?
Todo en este juego es perfecto, de verdad. Es divertida la parte “deportiva” y táctica, y también es divertido morir, perder… es el único juego en el cual yo no me enojo cuando el marcador termina con victoria para el equipo rival (no saben como me pongo cuando pierdo un partido al PES 2010, por ejemplo… No, no saben: Soy un gordo de mierda cuando me enojo por eso, eh… Hago cosas muy feas, salgo a la calle y mato gatitos, por ejemplo… un asco). En el Mutant League Hockey perder suele ser tan gracioso (y durante el partido pasaron tantas cosas divertidas) que solo quedará como una anécdota memorable y nada mas.
La ambientación es fantástica. Desde el comentario de los directores técnicos (llenos de ira y sed de destrucción) hasta las gradas, repletas de obscenos monstruos y calaveras que no dudarán en arrojarnos hachas y otras armas al campo de juego… en parte porque quieren matarnos, en parte porque quieren ver como nos matamos usándolas. Las piñas que le podemos dar a nuestro contricante (y que podemos recibir) desestabilizan primero, aturden después y rompen en mil pedazos al final, todo con tanta naturalidad que asusta. Tal vez lo único que no es muy sobresaliente son sus gráficos (aunque cumplen a la perfección su tarea).
Después de leer todas estas loas y referencias al “camino correcto” que es el de los juegos felices y frenéticos como el Hockey sobre hielo… Alguien puede pensar que yo me desvié nuevamente de la senda verdadera? Es terrible, pero así fué: Al año siguiente me olvidé de este juego y de la Verdad (o de parte de ella… no todo es hockey, no todo son los juegos deportivos, desde luego)… Hasta que vino Bumperball:
De que se trata esto? De una excelente mezcla de hockey sobre hielo y autitos chocadores (o “autos chocones” para los que miran Los Simpsons en traducción mexicana). La idea es ir ganando los diferentes partidos y sumar la mayor cantidad de goles a favor (cuanto mas goles, mas puntos). Cuando perdés, tu puntaje se anota en un ranking online. Así de simple, así de adictivo.
Son marcianitos los que conducen, y es tan difícil dominar la inercia de los cochecitos y la física de “la pelota” al principio que llega a desesperar… pero tengan paciencia, porque una vez que le agarren la mano, esto se convierte en un placer. No puedo explicarlo mas con palabras, así que aquí pueden jugar al Bumperball tranquilos y entender las cosas por ustedes mismos.
Nunca será el Hockey mi deporte favorito. Nunca lo jugaré y tal vez jamás vaya a ver un partido en vivo y en directo… Pero no puedo alejarme de el cuando de videojuegos se trata. Espero no volver a caer en las garras de la ignorancia otra vez… Por ahora el NHL 09 está haciendo bien su laburo.




















