He vuelto!!
Si, si, lo se… No puede ser que me tome las cosas tan a la ligera y me mantenga en silencio durante casi una semana… Yo prometí otra cosa, y no la estoy cumpliendo, y ustedes (los que visitan seguido Epimundo) no se merecen este maltrato y este ningunéo… ustedes quieren ver chanchadas, cosas que nadie hace pero son interesantes, cosas que no son interesantes pero que nadie (obviamente) hace de todos modos… Bla bla bla.
Bueno, no pienso pedir disculpas porque como he dejado claro desde el primer día inaugural de este blog: El que manda soy yo y el que hace “boletito” en el culo de los intrépidos soy también (claro) YO. Así que limítense a quejarse en privado… Y vuelvan prontos.
Y de que trata este post, entonces? Pues de algo que para la mayoría de la gente no es “friki” pero que para mi lo es y en grado sumo: La cocina. Yo siempre he tomado el hecho de cocinar como un placer en si mismo, absolutamente divertido y sin nada que deba ser descartado por “aburrido” o “cansador”. Creo que cocinar es una de las siete maravillas que el mundo moderno nos depara (las otras seis no se cuales son… pero bueno, supongo que se trata de “los videojuegos”, “Pink Floyd”, “los culos” y algunas otras cosas mas por el estilo) y no hay mejor forma de disfrutar este regalo que los dioses y la Mujer Maravilla nos han legado que tomarlo como un juego.
Si encima tenemos a nuestra disposición el “Fichero Sarpe” de recetas… bueno, la cosa tiene tintes multicolores y ositos cariñosos (con motosierras y corazoncitos tatuados con remolacha y cutter) bailando sobre los puntos de las “íes”. Que es el fichero Sarpe? Bueno, pues una colección de fichas con recetas “coleccionables” que se compone de 9 tomos bastante zarpados en tamaño y 2.500 recetas (Si, leyeron bien), todo directamente venido de España allá por los años 80. UNA MARAVILLA de la cual les hablaré en breve, ya que es uno de mis mas preciados tesoros de la infancia y lo cuido como si fuese el Nro 1 de la revista Action Comics.
Para esta ocasión seleccioné dos recetas que, oh casualidad, decidí ejecutar en mi cocina este fin de semana. El frío y la gripe que me azotaron duramente luego del Bicentenario me dieron la idea de cocinar sendas sopas de alto contenido calórico y violento (y creanme: Estas dos sopas que seleccioné los harán transpirar y los alimentarán cual si fuesen un choripan rebosante de chimichurri y hollín parrillero que engorda y hace bien). Dos recetas riquísimas para que de una puta vez le pierdan el miedo a “la sopa” y se den cuenta de que este denostado plato puede ser toda una aventura y un camino de ida hacia la hipertermia.
Acá va la primera: Sopa de guisantes (arvejas) con panceta
Leanlá y háganla: La recomiendo ampliamente.
Pero antes, algunas puntualizaciones y “modificaciones” interesantes que quizá a ustedes también les sirvan como ejemplo:
En lugar de “guisantes secos” usé arvejas frescas, de esas que pueden conseguirse en una verdulería o congeladas… Nos ahorramos el remojado previo. La “pata de jamón” desde luego que puede obviarse por un poquito mas de panceta (o bacon… o “tocino”, no se como le llama cada uno en su país de origen), lo importante es que no falte el caldo de carne (puede usarse la típica pastilla de caldo concentrado Knorr… es realmente vital que no falte el caldo de carne, muchachos. En serio lo digo, y merecerían ser cagados a trompadas en caso de que falte).
Por último, el “nabo” puede reemplazarse por papa, y el “ramito aromático” por un poco de perejil, orégano y romero tirados como si no nos importara en el interior de la olla. Así de simple, eh. Arvejas, papas, zanahoria, panceta, caldo de carne… vamos, todo bastante fácil de conseguir. Revisar la cantidad de agua (porque a veces se evapora) y echar un poco mas cada tanto es una actitud saludable y que evita que la sopa se queme… A su vez, si en dos horas y media los vegetales no se terminaron de destruir, aplastar un poco la “sopa” con un pisa-papa de esos para hacer puré… Y listo!

Esa es la textura que logré en mi cacerola Essen, mas o menos para que se puedan dar una idea… Pero la receta es muy flexible, lo que importa es la “idea” (como dice Menotti) y es fabulosa.
El gusto a panceta que tiene esto… la fuerza que nos provée… Dan ganas de salir a cagar a trompadas a cuanto viejo/vieja se nos cruce enfrente, lo juro… Le doy un 9,50.
La segunda receta es una “Sopa de Calabaza”:

Aquí solo tengo que hacer una puntualización: Donde dice “leche evaporada” el Fichero se refiere a una especie de leche condensada sin azucar (producto que nosotros no conseguimos en un supermercado ni por joda, pero que parece ser común en España). Yo la reemplacé por una mezcla de crema y leche (50% y 50%) y el resultado no puede ser mas impactante. Antes de agregarle esa mezcla y el “extracto de carne” (un cubito de caldo de carne disuelto en medio vaso de agua hirviendo) se recomienda pasarle el “pimer” a toda la sopa para eliminar grumos y lograr una consistencia cremosa. En caso de no tener minipimer, pues una procesadora o un colador chino, aunque es algo mas incómodo.

Aquí es donde la magia comienza… Luego revolvemos y nos queda una sopa crema DE LA PUTA MADRE QUE LO PARIÓ. Le doy un 10 absoluto y les regalo a ustedes una confesión: Me encantaría bañarme en una pileta de sopa de calabaza cuasi hirviendo. Si, así de raro soy.
Que aprendimos de estas dos recetas, además del hecho de que el Fichero Sarpe de recetas es lo mas grande que puede existir en el mundo y que los españoles hablan raro y usan productos imposibles de conseguir? Pues aprendimos que el caldo de carne es un complemento indispensable cuando de hacer sopas cremosas de verdura se trata. Si nuestra preparación adolece de vegetales, viene bien un caldito de verduras para darle ese gusto característico a “sopa”… Pero cuando toda la olla está plagado de ellos, el extracto de carne le aporta poder, energía y un gusto a invierno inimitable. También aprendimos que la papa es un excelente espesante y que las sopas de arvejas no solo vienen en sobrecitos de comida instantanea: Las podemos hacer nosotros, y vale la pena el “esfuerzo”.
Quizá todas estas cosas ya las sabían de antes… En ese caso son unos desagradecidos por no fingir sorpresa.
Tags: arvejas, calabaza, fichero sarpe, sopas
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