
Si en tu vida hay mucho que no sabés de astrofísica, consultás el libro del paralítico ese…
Pero si no sabés nada sobre Dracula (y no me refiero al personaje de la novela de Bram Stoker, el vampiro que todos amamos… sino a Vlad Draculea, la persona real de carne y hueso que gobernó una parte de Rumania allá por el siglo XV) tenés que leer esta historieta guionada por Robin Wood e ilustrada por Salinas. Fue editada en Italia y por suerte los muchachos de Woodiana la tradujeron y la pusieron a disposición de la humanidad.
Pero, momento… No saben acaso quienes son los muchachos de Woodiana? Entonces empecemos por el principio contando que este grupo se encarga de escanear, maquetar, retocar y compartir todas las historietas publicadas por la famosa editorial Columba (y sus revistas Intervalo, D´artagnan, El Tony, Fantasía y alguna mas que seguramente se me escapa ahora) y especialmente las que fueron guionadas y craneadas por el gran genio prolífico de la historieta nacional (aunque haya nacido en Paraguay): Robin Wood, claro… Robin Wood, como siempre…
Hay tanto para hablar de Wood y tan poco tiempo. Seguramente moriré antes de contarles un 20% de lo que este maestro me hizo sentir, pero así son las cosas en este universo de mierda que nos tocó vivir. Para los desinformados (y citando al mismo Grupo de correo Woodiana) aquí está una “pequeña” lista de los personajes a los cuales les dió vida usando su sesera:
Nippur, Mi Novia y Yo, Dago, Mark, Savarese, Gilgamesh, Jackaroe, Helena, Wolf, Amanda, Pepe Sánchez, Aquí la Legión!, Dennis Martin, Grace Henrichsen, El Muerto, Big Norman, Martin Hel, Merlín, Dax, Drácula, Billy Grant, Los Aventureros, Ahorcado, Anders, Brío, Chaco, Chindits, Danske, El Cosaco, El Peregrino, Kayan, Largo Nolan, Morten, Or-Grund, Ronstadt, Starlight, Ted Marlow, Ibañez, El Angel, Holbeck, Kozakovitch y Connors, Harry White, Morgan, Kevin, Los Amigos, Mojado, Munro, Port Douglas, Nan Hai, Isabella.
Y estos son los mas regulares. También escribió unitarios, muchos… E historias con principio y final delimitados de antemano, como es el caso de este Drácula del cual les hablo.

Así que antes de seguir con el post propiamente dicho, quiero volver a agradecer a los muchachos de Woodiana por mandarse semejante laburo y digitalizar “casi” toda la obra que Robin Wood (y otros autores, eh… Hay de todo) nos legó. Les recomiendo que difundan la noticia porque hay en la web algunos piratillas que se adjudican todo el mérito de los escaneos vendiéndolos inclusive y eso NO ESTÁ BIEN. Habría que empalarlos como hacía Vlad Tepes… pero no nos anticipemos.
“Dracula existió… y no chupaba sangre ni era ninguna de esas pelotudeces… Era un rey de Rumania que hizo mierda a los turcos y tenía los huevos para hacerles frente”. Así me despabiló una vez mi padre, con una de esas frases que tanta risa me provocan aun hoy por lo exageradas y por lo extremistas. Para mi viejo Vlad Dracula o “Vlad Tepes” (Vlad el “empalador”, en rumano) era un capo. Un chabón que peleó contra el ejercito mas grande y sanguinario de la historia, el otomano (turcos, bah), y lo mejor: Le ganó en múltiples oportunidades.
Para mi viejo no importaba nada de lo accesorio: Si Drácula empalaba a los enemigos (los hacía sentar en una estaca de 3 metros de alto para que se vayan desangrando y perforando lentamente… o los atravesaba de costado, dejándolos colgados durante días) “estaba bien”, porque era la única manera de repeler a los invasores. Si castigaba de igual modo el robo que el asesinato (siempre Pena de Muerte por empalamiento) no importaba ya que de ese modo pudo mantenerse en el poder rodeado de enemigos mortales, etc… Mi viejo era, desde luego, una bestia peluda en sus opiniones. Mas no le faltaba razón en cierto modo, por muy cruel que suene hoy en día.
Todos los gobernantes de esa época eran unos degenerados hijos de puta sanguinarios. El concepto de monarquía absolutista era la norma política de aquellos tiempos y los reyes (y sultanes, etc.) podían hacer lo que se les cantara el culo con sus súbditos sin que nadie lo considere del todo inapropiado… Vlad Tepes fué un hombre de su época, y hay que reconocer que lo hizo bastante bien.

Pero bueno, volvamos a la historieta en si. Son nueve números de mas o menos 18 páginas cada uno (se leen en dos patadas, así que no hay excusas) en donde Robin Wood cuenta TODA la vida de Drácula el personaje histórico. Desde su destierro en Turquía (yeah… cuando era niño vivió en “territorio enemigo”) hasta su vuelta a Valaquia y sus constantes luchas contra la nobleza rural y sus enemigos húngaros y musulmanes. Cualquier película de acción se quedaría corta ante semejante historia documentada y real, así que dispónganse a flashearla muchachos, porque lo mas probable es que luego de terminar el comic salgan corriendo a la biblioteca mas cercana… O a la wikipedia, claro.
El dibujante no escatima gore (aunque siempre sin pasarse de la raya, entendiendo que la muerte y las escenas de empalados tienen que funcionar como golpe de efecto que deriva de una situación real y concreta (una guerra) y nunca usarse para manipular la sensibilidad del lector. Es mas, a medida que nos vamos internando en la historia también vamos perdiendo capacidad de asco y humanidad, porque la cosa se pone con olor a muerte y heroísmo. Odiamos y amamos a Vlad Dracula intermitentemente. Nos damos cuenta que es un humano y no un monstruo que nada tiene que ver con nosotros (Bram Stoker se basó en el para su Drácula vampiro, pero lo hizo muy vagamente… el nombre, la ubicación geográfica y su amor por la sangre, nada mas. Aunque Tepes no la bebía, o al menos no existe documentación al respecto), pero por momentos también lo notamos endurecido y alejado de las masas, como un heroe de ficción que practicamente abandona todo rastro de humanidad e individualidad en pos de convertirse en el espíritu vivo de su patria.
La historia va acelerándose cada vez mas y el ritmo es ideal ya que jamás decae… En serio, ya de por se es muy difícil aburrirse con algún personaje de Wood (aunque ojo, la calidad de los mismos y de las aventuras que protagonizan fluctúa y mucho), pero en este caso creo que es aun mejor la relación “cantidad de páginas-felicidad”. En serio, este comic tiene el sello de aprobación de Epiworld, y yo nunca me equivoco en estas cosas.

Por último aquí pueden encontrar los links (en Woodiana) para bajarse Drácula y juzgar por ustedes mismos si Vlad Draculea era un hijo de puta o un heroe… o las dos cosas, o ninguna de las dos.
Links:
http://www.4shared.com/file/W4G3rZrU/01_-_EL_HOMBRE__1_.html
http://www.4shared.com/file/Hxv-d2YA/02_-_EL_HOMBRE__2_.html
http://www.4shared.com/file/hNGlJC1c/03_-_EL_HOMBRE__3_.html
http://www.4shared.com/file/njfsNb3t/04_-_EL_HOMBRE__4_.html
http://www.4shared.com/file/kqX5aRaQ/05_-_EL_DESTERRADO__1_.html
http://www.4shared.com/file/f7wA6UOO/06_-_EL_DESTERRADO__2_.html
http://www.4shared.com/file/XTqdDurb/07_-_EL_DESTERRADO__3_.html
http://www.4shared.com/file/2rYxxsLF/08_-_EL_DESTERRADO__4_.html
http://www.4shared.com/file/RaUbPPpu/09_-_EL_DESTERRADO__5_.html
Seguí a Epimundo en Twitter (followeá y serás retribuido)
Tags: columba, dracula, robin wood
Ultimos comentarios