nov 17

Ennio Morricone es uno de los mejores compositores del siglo XX (el siglo de la Cultura Popular, y del cual seguirá bebiendo asquerosamente este flamante siglo XXI que vivimos…). Sus temas le han dado vida a los mejores Spaghetti Western de la historia -y los mejores westerns, a secas- hasta el punto de que es difícil imaginarnos la efigie de Clint Eastwood sin tararear, de fondo casi, la canción que tenemos a continuación:

El Bueno, el Malo y el Feo.

Se te pone la piel de pollo, y es LA MÚSICA del desierto norteamericano. Puede haber otros temas que representen diversos aspectos del Far West (música de “saloon”, música de persecución, indígena, etc.) pero El Tema del desierto silencioso, sucio, seco y mortífero es Este. No hay otro.

Seguimos esta mini-recorrida por la obra del Gran Maestro de la Cultura Audiovisual (cualquier título es poco para este tipo, si) con un tema épico de la película que ayer mismo comentábamos:

Once Upon a Time in the West:

De la misma peli, la armónica que Charles Bronson hacía sonar a cada rato, de entre las sombras -o a tu espalda- anunciando que algo realmente Bueno estaba por pasar:

“Por un puñado de dólares” da comienzo a la famosa “Trilogía del Dólar”, que catapultó a Clint Eastwood a la fama -The Good, The Bad and The Ugly forma parte de ella, por supuesto-. Acá va el tema principal de esta especie de Yojimbo del Oeste:

For a few dollars more continúa la serie, siendo de todos modos la película (dentro de la Trilogía, claro está) menos vista y menos aclamada. Aunque el Tema de Morricone no es para nada despreciable:

Y para finalizar (al menos por hoy), una de Terence Hill (Comedia, claro está):

My Name is Nobody (Il mio nome é Nessuno):

En estos días de calor abrasador en Buenos Aires, no se me ocurre mejor manera de disfrutar las inclemencias del tiempo (y pedirles que jueguen para nuestro equipo) que ponerse un temita del Gran Ennio de fondo. A matar mosquitos con nuestro mugriento cinturón…

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nov 16

Alguna vez me voy a cansar de remarcar la importancia del género “western” dentro de la cinematografía mundial y su versatilidad a la hora de contar todo tipo de historias que entremezclan amor, coraje, honor, materialismo e idealismo en partes iguales, pragmatismo y valores, desierto y oasis. Alguna vez llegará ese día… pero no será hoy.

Y mas precisamente me gustaría darles un tirón de orejas a todos los jovenzuelos que por millones se agolpan diariamente a las puertas de Epimundo.com al grito de “queremos acciooooooón!!” y advertirles que no pueden seguir boludeando e ignorar una de las vertientes mas subversivas (y a la vez tradicionales… en determinados momentos de la historia, no existe nada mas revolucionario que volver a las raíces) del género, que es el Spaghetti Western. No se dejen llevar por Trinitá y su humor bizarro -e inconfundíblemente italiano-: Las películas de Bud Spencer no son baremo en estos casos, y los directores tanos han sabido regalarnos toneladas de alegría y, a veces, verdaderas Obras Maestras. Sergio Leone, para hablar del verdadero Dios del género, es responsable de joyas tales como la Trilogía del Dolar (con Clint Eastwood) y “Once upon a time in the West”, una peli que no puede faltar en los corazones y las almas de los cinéfilos del mundo.

Que puedo decir de “Once upon…”? Poco que no se haya dicho ya. Así y todo uno se siente en la necesidad de rendir tributo y recomendar a viva voz las cosas que siente superiores a la media mediocridad que nos rodea. Y eso eso lo que voy a hacer: Recomendarla. Tienen que ver esta película, muchachos y muchachas. Dura cerca de tres horas, así que a pegar el culo en el sillón, prepararse una buena bebida (y tal vez una picadita… por qué no? Recomiendo algo con reminiscencias mexicanas, como los Doritos) y a disfrutar con el juego de silencios, miradas, la mejor música a cargo de Ennio Morricone (puff… mítico. Solo eso: Mítico), los mas bellos paisajes jamás vistos y contados -porque así es como uno los vive, como un gran cuento visual o como parte de ello- y una trama que se va desarrollando pausadamente y sin arrebatos. Película no apta para ansiosos.


Y la trama? Poco puedo decir sin arruinar el suspense… Tiene que ver con el desierto, con las vías del tren, con un pistolero prófugo de la justicia y un misterioso armonicista (Charles Bronson!), con una mujer indefensa (Claudia Cardinale! Si no la conocen… bueno, hacen muy mal, muchachos) y un asesino. Suficiente ya que no creo que lo mas relevante de esta película pase por la trama sino mas bien con la forma en la que se desenvuelve.

Algún día dejaré de hablar de los westerns… pero no será hoy.

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sep 12

Ayer Domingo 11 de Septiembre, además de cumplirse 10 años del Atentado a las Torres Gemelas, 38 del Golpe Militar a Salvador Allende y Como 200 desde que a Sarmientito le dieron el certificado de alumno regular… También hubo una convención de cine bizarro, comics, venta de chucherías, disfraces, etc. llamada “Dreamfest”.

No pude quedarme mucho tiempo porque ya tenía mi agenda de la tarde absolutamente comprometida, pero eso no me impidió acercarme por la mañana y traerles a todos ustedes, voyeuristas frikis de Epimundo.com, una crónica en forma de fotos de lo que fue el evento por esas horas del alba. En horarios mas crepusculares los organizadores tenían prometido charlas sobre zombies, presencia de personalidades de Titanes en el Ring y Lucha Fuerte y otras cositas mas, pero no importa: El nucleo de la fiesta eran los stands que permanecieron durante toda la jornada y ESO es lo que ustedes van a ver a continuación.

Nunca había asistido a nada parecido, así que no puedo comparar… Mi única queja (para lo que me tocó presenciar, ya les digo, la primera horita del evento) va por el lado del lugar físico en el que se realizó: Subsuelo, mucho calor, poca respiración, mucha transpiración, mucho olor, mucho reflector, mucho cerebro al entrar… poco cerebro al salir. En ese aspecto la cosa tuvo sentido: Los valientes que se quedaron durante varias horas allí dentro sin dudas se habrán zombificado y en este preciso momento se están comiendo un sanguche de seso en una parrillita de Barracas.

Salvando lo del lugar, los stands y la gente estuvieron copados.

Esta es una foto sin flash, para que tengan idea de como era la atmosfera allí dentro. Lúgubre, y no hay nada mas terrorífico que estar encerrado a oscuras con decenas de nerds de mas de 30 años… Otro acierto de la organización. Ahora pasemos a los stands:

Dibujantes, vendedores de remeras frikis (había un par idénticas a las que me hice hace poquito, cuando renové mi colección primavera-verano) y un stand rarísimo de gente totalmente enferma que vendía comida con nombres harrypottenses…

Muñequitos e imanes con portadas de películas y series para pegar en la heladera. Me pareció bastante loco esto también, ya que hace mas o menos tres meses compré los materiales necesarios y me hice alrededor de 150 imanes -con imágenes recopiladas de internet- los cuales regalé, vendí y pegué en mi propio refrigerador, convirtiendo la puerta del mismo en una especie de videoclub repleto de comida. La semana que viene subo una foto de como quedó el electrodoméstico en cuestión, por si no me creen…

No podía irme sin sacarle una foto a Gizmo y al Zombie Survival Guide… tengo pendiente leerlo, eso sí.

Estuvo presente el stand de RaroVHS, un muchacho coleccionista de películas en ese glorioso formato… tenía bastantes porquerías retrobizarras, como podrán comprobar en la foto.

Calculo que mas a la tarde aparecieron otros locos disfrazados (no pueden faltar) pero yo tuve la posibilidad de ver a este.

Y a este otro.

Ni quise preguntar cuanto cobraban por la espada de Leon-O. Prefiero seguir viviendo relativamente feliz en mi mundo cerebral de fantasía.

Estos aparatitos me parecieron muy copados: Son chaboncitos de cara con forma de lamparita (a la izquierda) y robots que prenden y apagan las luces de sus ojos dependiendo de la interacción que sufran con el medio ambiente (lease: Si los soplás, se apagan y prenden). Se conectan USB y quedan muy lindos como adornos de escritorio. Los hace un loco de modo bastante “artesanal”, y su página -por si quieren contactarlo- es esta.

Siendo un evento orientado al cine bizarro, no podían faltar las máscaras y disfraces. Esta última es particularmente grosa. Ya me gustaría tener una así para asustar a Zoe en esas noches de luna llena.

Algo que no sale en las fotos pero que sin dudas existió (si es que mi cerebro fumeta no me falla, y creo que no, por dios que no) es la proyección de la película “Brigada Z contra los Monstruos”, un clásico del cine nacional barato y nonsense. Me quedé mirándola un ratito, pero sinceramente mi cuerpo ya pedía a gritos un choripán y un vaso de té, así que hacia allí (hacia la puerta) me dirigí.

En definitiva: La pasé muy bien. La queja viene por el lado del lugar y los horarios (no da para que estas cosas duren tantas horas, es mejor compactar la cosa y que con menos tiempo de estadía puedas conocer todo), pero calculo que los muchachos organizadores ya tomaron nota de ello. Hasta la próxima, entonces.

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may 19

Cine francés… que tal andamos de cine francés?

Si las tecnologías viniesen con “denominación de origen” (Al igual que los quesos, los vinos y un largo etcétera mas) los franceses no permitirían que Hollywood llamase del mismo modo a sus productos. Ellos inventaron el cine y, luego de perder claramente la batuta, se las ingeniaron para renacer en muchos momentos del siglo XX y atacar al espectador (y al mercado) desde otro ángulo. Siempre siendo muy franceses y pausados, muy “intelectuales” y simbólicos, con muchos puntos muertos y muchas balas que tardan años en llegar a su destino…

Pero aun así vale la pena. Nos tragamos tanta basura hollywoodense (y con placer, eh! Yo no me estoy quejando), tanta hamburguesa de McDonalds, que a veces no viene mal un poco de Nouvelle Cuisine.

Bueno, al grano: Quiero recomendarles una película llamada “La Dentelliere” (“la encajera”, la que realiza los encajes de la ropa) por muchos motivos. Primero porque pude verla esta semana y me sorprendió gratamente (Muy Gratamente) por su belleza y profundidad -para nada aburrida y, aunque pausada, muy atrapante-. Segundo porque es un interesante exponente del cine francés y resulta ser muy apta para el “recién llegado” (aunque siga siendo MUY francesa). Y tercero porque se me canta.

Como se me ocurrió buscarla? Desde niño que la tenía entre ceja y ceja gracias al estampado de este mantel que para mi tiene un valor sentimental incalculable. Es muy loco como se guardan los recuerdos y como la nostalgia a veces -solo a veces- puede hacernos vivir intensamente el presente.

Voy tachando una cosa mas de la lista de tonterías a cumplir.

La película narra la historia de una chica simple (peluquera ella… si, no es encajera, o al menos no de un modo evidente…) que conoce a un muchacho intelectual (estudiante el… muy estereotipado, con amigos comunistas franceses -claro- y toda la bola… ustedes saben de lo que hablo, del estereotipo de intelectual franchute) y comienza una relación, con sus idas y vueltas… y no les cuento mas porque arruinaría todo. Es una peli un poco triste pero llena de mensaje positivo y reflexión, así que vayan a su cine francés mas cercano, retrocedan treinta y dos años en el tiempo y véanla.

La Dentelliere porte le timbre d’approbation d’Epimundo.

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may 08

Este sábado resultó ser un día de lo mas movido para mi. Luego de asistir a cierta marcha acontecida en Buenos Aires  me dispuse a visitar por primera vez en mi vida un AnimeFest (Ciclo de proyecciones de anime y afines). La premisa me sedujo: Iban a proyectar la película live action de Gantz (“casi inédita” por estas tierras) y era la oportunidad perfecta de matar dos pájaros de un tiro conociendo un poco mas el mundillo otaku y recopilando información para una review de Epimundo. Que tul?

Y no, juro que estaba completamente “sobrio” cuando miré Gantz, jajaja. Pueden creer en mis palabras cual si fuesen gospel.

El AnimeFest se llevó a cabo en el Teatro Empire y mas allá de un par de stands en el hall de entrada, la pomada parece que se cocinaba adentro de la mismísima sala (que oficiaba de “sala de proyección”). Así vivió la muchachada el comienzo de la película (que a pesar de los fragmentos de anime, se trata de una peli clásica con actores de carnita y hueso). Mucha emoción y felicidad entre los pibes por poder ver Gantz…

La primer (y tal vez única, ojo) decepción de la tarde nos la llevamos varios al escuchar la primer linea de guión de la peli: Estaba doblada en inglés. Yo me esperaba audio japonés (tratándose de una película justamente japonesa) y a juzgar por los “ohhh…” del público creo que no estuve solo en mi candidez. El doblaje no resultó ser malo, de todos modos.

No conozco el manga mas allá de dos o tres números sueltos que pude leer (y que no lograron aclararme mucho de la trama mas allá de lo obvio) así que practicamente no puedo hacer comparaciones. Tan solo diré que es una película entretenida, bien hecha -con efectos especiales que claramente superan con creces lo que todos esperamos de una película No-Hollywood- y con actuaciones muy correctas. La pasé muy bien y me entretuvo durante casi todo el tiempo de proyectado. Lo único reprochable (al menos desde mi óptica de neófito en Gantz) es la cantidad de escenas lentas y/o desesperantemente “raras”, que cortan un poco los momentos de mas climax. Pareciera que por momentos los protagonistas tienen todo a su favor y no lo aprovechan, o momentos de mucha espectacularidad, combates y ruido mutan velozmente en escenas silenciosas (ni siquiera música, eh? Nada) y estáticas. Hay un poco de problema en el ritmo, que tal vez hayan querido asemejar a ciertos momentos del manga, no se…

Dejando de lado esos detalles que no empañan del todo el resultado final, debo decir que esta película me dió ganas de leer todos los números del manga y ponerme al día -también para esperar la secuela que se estrenará en diciembre-. Por ahí anduve leyendo que la historia de la peli se desvía un poco de la linea que lleva la historieta, pero aun así calculo que de alguna u otra manera los spoilers te los comés igual. Así que a leer se ha dicho. El nucleo de la trama calculo que lo conocerán ya, solo resta decir que se le hizo justicia.

Una peli buena, sin llegar a ser brillante. Vale la pena verla si se presenta otra oportunidad -y sin duda se presentará… sin dudas…-

En cuanto a “todo lo demás” del AnimeFest que no tiene que ver con la película en sí… Bueno, bastante piola, aunque me quedé con ganas de ver mas gente rara. Me encanta la gente rara (verla, no tocarla… o no siempre) y lo que viví en el Jardín Japonés la primavera pasada me hizo pensar que todas las reuniones de otakus estaban llenas de cosplay y varitas de chocolate… Y no hubo nada de eso. Tal vez sí antes (yo llegué a eso de las cinco de la tarde, a la hora del sorteo) y el evento arrancaba a la una. O tal vez estos eventos son bastante focalizados en una temática particular. No se, si alguien me puede aclarar este asunto estaría bueno.

Aun así hubo pibes jugando al Mortal Kombat, venta de muñequitos, un dibujante en vivo (ver foto) y sorteos de boludeces diversas (aunque los últimos premios eran grosos, onda videojuegos, dvds originales y tal…)

Eso si: A los pendejos no los entiendo, eh. Me mantengo completamente al margen de cualquier comentario ya que no forman parte de mi  ecosistema mental. A mi me gusta el animé, me encanta la cultura japonesa, el origami y etceteras… pero al asado le pongo chimichurri. Cuestión generacional tal vez…

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abr 24

Por dios… como es posible que no me haya enterado antes de esta bestialidad! Desperdicié gran parte de mi vida, lo se…

Acabo de ver “Robot Monster”, una película que salió allá por el año 1953 en el Gran País del Norte y que forma parte de esa gran familia de pelis que podríamos denominar “de clase B”… En realidad, esta peli se va a la mierda en ese aspecto y la letra B le queda muy grande… Cine Z en realidad. Y nos quedamos cortos.

El argumento? Una extraña raza de alienígenas-gorilas-monstruos-robots (Lo juro) pulveriza con un rayo destructor a la práctica totalidad de los humanos de la Tierra y envía a uno de sus “soldados” (unos tales “Ro-Man”) a completar la tarea “manualmente”, ya que según los datos que maneja el INDEC RobotMonster parece que aun quedan vivas ocho personas. No me miren así, les prometo que estoy diciendo la verdad…


El argumento puede ser medio chotón, pero lo que realmente se lleva las risas y la felicidad de todos nosotros es la ejecución del mismo. Miren esa imagen, por favor. Ahí lo vemos a Ro-Man portando escafandra a la moda e intentando comunicarse con el alto mando alienígena con una máquina que LANZA BURBUJAS.

Amo esta película. Es demasiado bueno para ser verdad…

Si soy director de cine y cuento con un presupuesto de 200 dólares, lo mas probable es que no se me ocurra filmar una película de ciencia ficción… Pensaría en una peli al estilo My Dinner with Andre, o Clerks. Pero va hijo de puta este y se saca de la manga a un robot monstruo (faltaba que sea ninja y pirata…) que es pariente de Rolando el Mono Matemático y que camina por el planeta Tierra en busca de una familia de humanos que sobrevivió a una devastación mundial… Esta película da mucha risa y pasa completamente para el otro lado (de malísima se convierte en épica), involucra muerte de menores, intentos de violación, genocidio masivo, apocalipsis nuclear, xenofobia, nazismo interestelar y disfraces peluditos. No le falta nada, excepto dinero… aunque ya es tarde.

Cuidado, nena! No te acerques al GRAN RO-MAN. Y no, no es Riquelme. Riquelme es divertido.

Es realmente acogedora, y me hubiese encantado haberla podido ver en 3D allá por los años cincuenta en California. Porque salió en 3d con los anteojitos rojo-azul, prefigurando el concepto de “película pochoclera y barata” (ahora son todas caras). Los hippies fueron criados por gente que COGIÓ EN EL CINE MIENTRAS PASABAN “ROBOT MONSTER”. Piensen en eso…

Ah!!! Y también había dinosaurios. Como olvidarlos! Están al principio y al final de la peli. La misma escena, eh. Exactamente la misma escena repetida dos veces para que parezcan dos diferentes… claro que nos dimos cuenta, pero es imposible no sonreir y manosearse la pistoleta cuando aparecen varios dinosaurios de plastilina en pantalla.

Ya les digo… demasiado bueno para ser verdad. Y yo que me lo estaba perdiendo…

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abr 11

Si. Este soy yo.

O sea… No es que me haya puesto la bolsa en la cabeza -y la remera de Nesquik- especificamente para sacarme la foto: Así soy yo siempre.

Y esto viene a colación de no se que cosa, pero el hecho objetivo de esta noche es que hace escasas horas acabo de ver “El nombre de la Rosa“, una película de la puta madre que lo parió protagonizada por El Gran Sean Connery, mi actor favorito. Si no la vieron háganme el favor de bajársela (o comprarla original… creo que todo vale la pena) y visionarla ya mismo. Es sobre una abadía del siglo XIV en la cual comienzan a sucederse extraños asesinatos y claro que los boludos de los monjes le echaban la culpa a Satanás y a otras cositas, pero todo parecía indicar que los tiros iban por otro lado. Para eso llega Sean Connery que es un clérigo-investigador-filósofo franciscano acompañado de su joven discípulo… y el resto se lo podrán imaginar.

Mejor dicho: No. No se lo van a imaginar hasta que la vean. La ambientación es terrible y la historia está pa´darle (la peli  está basada en una novela de Umberto Eco). Todo esto guarda completa relación con el hecho de que Nesquik es una excelente marca de cacao y que en la Edad Media se perdieron de mucho al no haberlo consumido con leche bien fría, batido y con vainillas para mojar.

Pero ustedes se preguntarán -mis queridos polluelos apoltronaditos en sus vidas cómodas y con agua corriente- que carajo tiene que ver en todo esto la bolsa de papel.

Verdad?

Bueno, el caso es que desde hacía mucho tiempo que tenía pensado mandarme una careta de pelpa de una buena vez y dejarme de joder. Me encantan esas bolsas que Mi Pobre Angelito (y tantos otros!) usa para trasladar los alimentos que compró en el supermarket (Spoiler: se le terminan desfondando al pobre macola caulquin), y siempre tuve un buen recuerdo de las imágenes de caritas pintadas sobre ellas, mas que nada desde la época del poker online de Mplayer.com (hoy “Gamespy“) en el cual te adjudicaban por defecto un avatar mas  o menos así:

Y esto “sincroniza” con “El Nombre de la rosa” de muy diversas maneras que no vienen al caso. Como este post.

Nene… hacele caso a papá…

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abr 09

Cuantos de ustedes son capaces de mantenerse sentados, quietos (sin comer nada, sin levantarse a cada rato a estirar las piernas, sin lanzarle maiz inflado a la pantalla, etc.) mirando una película en la que No Pasa Nada emocionante? Se aguantan una pelí que nos muestra EN TIEMPO REAL (dos horas) el desarrollo de una cena entre dos viejos conocidos?

Si la respuesta es negativa, les pediría que hagan un esfuerzo en esta ocasión porque vale la pena. Y mucho.

“Mi cena con Andre” es una de esas películas que los yankis catalogan como “art movie“. Ya se sabe: Están las películas “normales” (Hollywood style) y las “artísticas”, “intelectuales”, etc. Que por lo general son extranjeras (francesas en su mayoría, aunque hay buenos exponentes italianos y de Europa del este). Películas que no tienen robots gigantes ni efectos especiales que te vuelan la peluca, y que a menudo deben recurrir a otros recursos para dejar alguna huella en la historia de la cinematografía. Para quién no es muy ducho en la materia (entiendo que la mayoría de los jóvenes menores de 20 años que frecuentan -eso espero- Epimundo no han tenido mucha oportunidad de ver cine mudo, cine en blanco y negro y cine surrealista europeo) recomiendo comenzar con algunas de las mas laureadas películas de Fellini, y luego darle para adelante con todo lo que tenga buen puntaje en RottenTomatoes.com :D

Dos viejos conocidos del ambiente teatral vuelven a encontrarse después de varios años… Wallace se pregunta que cosas tendrá para contar Andre, que sucesos “graves” habrán acontecido en su vida para que ese sujeto se haya tenido que ausentar del mundo artístico americano y haya “tenido” que viajar al Tibet, a la India y a vaya uno a saber que otros lugares locos…

La cena comienza y pareciera ser que Andre tuvo muy buenas-malas razones para abrazar un estilo de vida bohemio y New Age (perdón que recurra tan seguido a los links, pero soy consciente de que muchos de los términos que necesito utilizar para hablar de esta película le parecerán extraños a los mas jóvenes… y yo quiero que lo´pibe´se interesen por el cine no-mainstream en lugar de ahuyentarlos con barato perfume de intelectual). La conversación va cambiando de foco y Wallace se atreve a cuestionar algunas de las flasheras ideas de Andre (muchas veces con razón… aunque no siempre). Wallace es mas terrenal y simple, ansioso como todo newyorkino, creyente en la ciencia y de buen corazón. Andre es mas espiritual y complejo, repleto de pensamiento mágico y amante de vivir cada momento al extremo, con intensidad y sin pensar en el futuro o el pasado…

Lo interesante de la película es que no se decide por el camino mas fácil (“Andre tiene razón: Vivimos en un mundo mecanizado que deja morir las verdaderas cosas bellas de la vida. Oriente tiene la posta, etc…”) sino que mas bien nos presenta a dos personajes que comparten buenas intenciones e incluso buenos argumentos. Ninguno de los dos tiene toda la razón y Wallace realmente presenta buenas ideas sobre como disfrutar la vida sin necesidad de escalar el Himalaya o vivir 20 años en un templo budista. Lo interesante es que Andre -mas allá de sus desaciertos argumentativos- plantea cosas tan simples y a la vez tan olvidadas por el ser humano moderno que no puede sino dejar una huella importantísima en el cerebro de Wallace.

Tal vez ambos tengan razón, tal vez no… pero lo que sí es seguro es que visualizar “My Dinner with Andre” resultará ser una experiencia positiva y desestructurante en estos tiempos de frenesí y Gran Hermano que estamos viviendo.

Casi dos horitas de charla, y -quizá- una vida entera para recordarla.

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mar 29

Estoy pasando por días muy moviditos (en el buen sentido) con múltiples actividades y gratas noticias. Eso hace que mi participación en Epimundo decaiga como la torota de un viejo que bueno… un viejo impotente, no? Ahora explico los chistes porque tengo miedo que no se entiendan ya que entra mucha gente de Albania y Mauricio Barbudo y países que me invento cuando estoy aburrido.

Pero bueno, el caso es que estoy posteando con muy poca regularidad y eso no está bien, así que a modo de disculpa y compensación para todos mis esforzados lectores, acá va una lista de cosas que “me están pasando”:

-Al fin obtuve mi distintiva de Radioaficionado! La misma es LU5EPI (Si… Oh si, dice “EPI”… oh yeah, nena). Así que estoy en los preparativos previos -prueba de equipos, soldar algunos cables, etc- para poder estrenarla pronto y contarles de mis peripecias por el eter.

-Hace escasos minutos (estoy escribiendo esto a las 6 AM del martes) terminé de digitalizar varios cassettes de audio que pertenecen a mis abuelos (entrevistas, guiones para radio, etc. Mi abuelo es artista plástico y mi abuela es escritora), y aunque reconozco que manipular cintas y convertirlas a MP3 es una actividad que me llena de satisfacción, debo decir que cansa y quita tiempo vital.

-Estoy tratando de ponerme al día con la lectura de la colección Superman que saca el diario Clarín y a su vez estoy tratando de sacar algo en claro del último libro de poker que me acabo de comprar… Aun no quiero adelantar nada pero se trata de un libro de puros cálculos matemáticos. Nerdgasm.

-Tengo un equipo en Hattrick! Luego de varios años de alejamiento de las canchas hattrickeras me decidí regresar, y saben que? Fue una grata sorpresa comprobar que “todo sigue igual” por esos lados. El viejo y querido frikismo futbolero. Epimundo FC terminó 2do el torneo anterior y en esta temporada le tocará pelear la permanencia en una dura categoría plagada de equipos mucho mas veteranos y ricos. Dénme ánimos.

-Maniobra Loco Ivan, el programa radial de Rock & Roll y varieté general en el cual participo todos los viernes a las 22 horas consume parte de mi tiempo y mi cerebro. No todo es salir al ruedo y hablar, ya que las tareas de producción del programa demandan varias horas semanales -aunque no lo parezca-.

Ah, casi me olvido: Dentro de muy poquito se viene Epimundo Podcast… Que les parece?

Contentos? Querían información? Ahí la tienen, hijos de puta.

Ahora quiero hablar del Rey León. Si, de la película de Disney. Es grosa y no quiero que pase desapercibida por ningún espectador paparulo y/o jovencito, y si puedo lograr que al menos una sola persona cambie de idea y se decida de una vez y para siempre a desvirgarse con Musafa y compañía (desvirgarse visualmente, eh… Se trata de una metáfora desafortunada, pero no me funciona bien el backspace así que estoy tecleando a la buena de dios cual si fuese una máquina de escribir mecánica) mi misión habrá sido verificada.

Y si, pebetes, porque El Rey León es tal vez la mejor película de animación tradicional de todos los tiempos… Exagero? Puede ser, pero sino es la mejor pega en el poste, querido. Tiene todo lo necesario para patear culos y lo hace: Una historia al estilo Hamlet que te deja el marulo inflamado, un colorido del carajo, unas escenas de acción perfectas y para nada desproporcionadas, buenas canciones y glorioso final. Todo. Todo.

Incluso tiene algo fundamental para que la película trascienda en la cultura popular: Nos presenta a dos chaboncitos simpáticos que bien podrían haberse quedado afuera de la trama principal pero hubiese sido una pena: Timón y Pumba. En cuanto aparecen se comen la película y nos demuestran cuan bien puestas tienen las bolas (porque hay que tener las bolas muy bien puestas para criar un león).

Y aunque suene obvio (y lo es) hay que decirlo: Es una película sobre leones, y los leones son una masa y -palabras de mi mujer- “son unos tipos con melena que están relocos”.

Muchachos, acabo de ver “The Lion King” y fantasmas del pasado vinieron hacia mí y me recordaron que la animación tradicional aun tiene mucho que ofrecernos. Ojalá las grandes industrias no se olviden de la magia que puede generar un trazo negro sobre un fondo en degradé. Así de obvio y así de mágico.

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ene 30

“Que persecución, carajo!” dicen -decimos- todos los viejos al hablar de esta maravillosa película de comienzos de los 70´. Y no es para menos, porque estamos en presencia de una de las escenas mas grosas de la historia de la cinematografía (y si no entra en una especie de Top Ten, pega en el poste)…

La película, si no la conocen (y deberían hacer algo al respecto en caso de ser así… mi recomendación es que se la bajen Right Now y la miren al instante), trata sobre dos policias que juegan al gato y al ratón con unos narcos que pretenden desembarcar varios kilos de heroína en territorio estadounidense. Ellos mismos descubren la movida, espían a los presuntos delincuentes (entre los que se encuentran un par de franceses), los siguen, los vuelven locos y a la vez se vuelven locos ellos, hasta el punto de que uno de ellos apodado “Popeye” (Gene Hackman, que actorazo la puta madre) se termina convirtiendo -si no es que ya no lo era desde antes- en un maldito psicópata obsesivo.

Varias cosas a puntualizar: Estamos en presencia de un policial “moderno” aunque acuse ya la friolera de 40 años (40! Algunos niños que leen este blog deben estar sacando cuentas y llegando a la conclusión de que ni siquiera sus padres tienen esa edad… pero tranquilos muchachos, que no todo lo bueno es de este siglo). En esta película los policías no son “los buenos” en el clásico sentido de la palabra. Son fascistas, autoritarios, abusivos y sedientos de sangre (todo esto sin importar sus buenas intenciones). El manejo de la cámara (móvil, temblequeante, al estilo documental o noticiario) es el primer indicio de que estamos en presencia de una nueva forma de hacer cine, lejos ya de la rigidez de años anteriores. Creo que Contacto en Francia es un punto de referencia no solo en cuanto a contenido sino también a forma.

Otro detalle a tener en cuenta es el realismo “físico” que destila la película. Acá no hay CGI, no existen montajes locos ni nada de eso… los actores corren de verdad, transpiran de verdad, se pegan de verdad y hasta se tropiezan “denserio”. La peli nos va llevando de menos a mas a través de un espiral de emociones vivas y reales, por mucho que haya pasado el tiempo y las calles de Nueva York ya no sean las mismas. Momentos de climax hay varios (y el final… para que les voy a hablar del final si ustedes, que son buenos alumnos, me harán caso y se la visionarán bien visionada) y todos ellos nos harán transpirar la gota gorda de un modo diferente a como lo hacen las películas actuales. No digo mejor o peor (en serio, no estoy siendo irónico. Creo que ambas formas de encarar el asunto tienen sus pros y sus contras) sino simplemente distinto.

La persecución, bueno… Cuesta hablar de ella. Es real, es terriblemente real y sincera. Incluso el propio concepto (un auto persiguiendo un tren) es tan bizarro que la desnuda y nos deja ante la cruda realidad de los choques, las curvas y el tiempo que se agota y va corriendo. Aquí la tienen, si no quieren esperar a ver la película completa:

Ah, y Gene Hackman es Dios, y me voy a hacer una remera con su cara.

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