
Ayer Domingo 11 de Septiembre, además de cumplirse 10 años del Atentado a las Torres Gemelas, 38 del Golpe Militar a Salvador Allende y Como 200 desde que a Sarmientito le dieron el certificado de alumno regular… También hubo una convención de cine bizarro, comics, venta de chucherías, disfraces, etc. llamada “Dreamfest”.
No pude quedarme mucho tiempo porque ya tenía mi agenda de la tarde absolutamente comprometida, pero eso no me impidió acercarme por la mañana y traerles a todos ustedes, voyeuristas frikis de Epimundo.com, una crónica en forma de fotos de lo que fue el evento por esas horas del alba. En horarios mas crepusculares los organizadores tenían prometido charlas sobre zombies, presencia de personalidades de Titanes en el Ring y Lucha Fuerte y otras cositas mas, pero no importa: El nucleo de la fiesta eran los stands que permanecieron durante toda la jornada y ESO es lo que ustedes van a ver a continuación.

Nunca había asistido a nada parecido, así que no puedo comparar… Mi única queja (para lo que me tocó presenciar, ya les digo, la primera horita del evento) va por el lado del lugar físico en el que se realizó: Subsuelo, mucho calor, poca respiración, mucha transpiración, mucho olor, mucho reflector, mucho cerebro al entrar… poco cerebro al salir. En ese aspecto la cosa tuvo sentido: Los valientes que se quedaron durante varias horas allí dentro sin dudas se habrán zombificado y en este preciso momento se están comiendo un sanguche de seso en una parrillita de Barracas.
Salvando lo del lugar, los stands y la gente estuvieron copados.

Esta es una foto sin flash, para que tengan idea de como era la atmosfera allí dentro. Lúgubre, y no hay nada mas terrorífico que estar encerrado a oscuras con decenas de nerds de mas de 30 años… Otro acierto de la organización. Ahora pasemos a los stands:



Dibujantes, vendedores de remeras frikis (había un par idénticas a las que me hice hace poquito, cuando renové mi colección primavera-verano) y un stand rarísimo de gente totalmente enferma que vendía comida con nombres harrypottenses…


Muñequitos e imanes con portadas de películas y series para pegar en la heladera. Me pareció bastante loco esto también, ya que hace mas o menos tres meses compré los materiales necesarios y me hice alrededor de 150 imanes -con imágenes recopiladas de internet- los cuales regalé, vendí y pegué en mi propio refrigerador, convirtiendo la puerta del mismo en una especie de videoclub repleto de comida. La semana que viene subo una foto de como quedó el electrodoméstico en cuestión, por si no me creen…

No podía irme sin sacarle una foto a Gizmo y al Zombie Survival Guide… tengo pendiente leerlo, eso sí.

Estuvo presente el stand de RaroVHS, un muchacho coleccionista de películas en ese glorioso formato… tenía bastantes porquerías retrobizarras, como podrán comprobar en la foto.



Calculo que mas a la tarde aparecieron otros locos disfrazados (no pueden faltar) pero yo tuve la posibilidad de ver a este.

Y a este otro.

Ni quise preguntar cuanto cobraban por la espada de Leon-O. Prefiero seguir viviendo relativamente feliz en mi mundo cerebral de fantasía.

Estos aparatitos me parecieron muy copados: Son chaboncitos de cara con forma de lamparita (a la izquierda) y robots que prenden y apagan las luces de sus ojos dependiendo de la interacción que sufran con el medio ambiente (lease: Si los soplás, se apagan y prenden). Se conectan USB y quedan muy lindos como adornos de escritorio. Los hace un loco de modo bastante “artesanal”, y su página -por si quieren contactarlo- es esta.



Siendo un evento orientado al cine bizarro, no podían faltar las máscaras y disfraces. Esta última es particularmente grosa. Ya me gustaría tener una así para asustar a Zoe en esas noches de luna llena.
Algo que no sale en las fotos pero que sin dudas existió (si es que mi cerebro fumeta no me falla, y creo que no, por dios que no) es la proyección de la película “Brigada Z contra los Monstruos”, un clásico del cine nacional barato y nonsense. Me quedé mirándola un ratito, pero sinceramente mi cuerpo ya pedía a gritos un choripán y un vaso de té, así que hacia allí (hacia la puerta) me dirigí.
En definitiva: La pasé muy bien. La queja viene por el lado del lugar y los horarios (no da para que estas cosas duren tantas horas, es mejor compactar la cosa y que con menos tiempo de estadía puedas conocer todo), pero calculo que los muchachos organizadores ya tomaron nota de ello. Hasta la próxima, entonces.
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