Oficialmente puede decirse que este fue el periodo de inactividad mas largo en la historia de Epimundo… Hace mas de un mes que no postéo nada. Nada de nada. Cuelgue total, y no hay que andar culpando a las drogas y a mi nueva impresora con sistema continuo (aunque algo de culpa tienen, para que negarlo), sino que por el contrario todos los cañones deberían apuntar hacia el centro mismo de mi corazón -casi digo otra cosa, pero es la costumbre de niño maldito que tengo. De niño que sonríe maliciosamente cuando oye la palabrita en cuestión…-.
En fin. Prometo ser mas constante… Para la próxima.
Hoy quiero hablarles de un bonito juego “Print & Play” que tuve la gracia de conocer -y jugar- hace pocos días y que me resultó interesante y simpático, con una mecánica elegante aunque no por ello exenta de algunos “bugs” a corregir. Cheese Chasers, el juego de los ratoncitos que invaden tu mesa (en forma de fichas!) y rodean los quesitos, con la esperanza de no toparse en su camino con los malvados gatos buchones y las mortíferas tramperas… Y Epimundo te lo cuenta. Claro, quién mas?
Cheese Chasers tiene tres modos de juego: Solitario, Cooperativo y Competitivo. La mecánica funciona perfectamente para juegos solitarios y coop, pero jugar competitivo no tiene razón de ser ya que el jugador que va “por detrás” en el score (o sea perdiendo) la tiene muy fácil para trabar el juego y que literalmente “pierdan los dos”. Así que avisados quedan, este es un juego de jugar “contra la máquina”.
Con Lili (mi mujer) hemos jugado varios partidos para testearlo y resulta ser bastante divertido y fresco. A grandes rasgos el objetivo de Cheese Chasers es ir colocando “tiles” o fichas que extraeremos al azar, de modo tal que podamos sumar puntos (al final del juego) por cantidad de ratones en mesa y cantidad de quesos que limitan por cualquiera de sus lados con ratones. Existe un bonus por fichas-queso que queden completamente rodeadas por los simpáticos bichitos. Pero eso sí: Cada gato que limite con un ratón lo “desactiva” (no cuenta para el score final ni para “rodear” un queso) y si en algún momento llegan a convivir tres fichas que comparten la imagen de una trampera, el juego termina inmediatamente. La única forma de zafar de esa situación es ir “desactivando” las trampas, rodeándolas con ratones -de ese modo es como si no existiesen, y por ende no cuentan-.
Claro que no podremos colocar los tiles en cualquier sitio. El requisito fundamental es que cada nueva ficha que se juega sobre la mesa tiene que limitar (al menos tocando con uno de sus vértices) con la anterior ficha jugada. Esa es la regla de oro, y ojo porque es fácil no recordar cual fué la última ficha que se jugó…
Es dificilísimo (y frustrante) jugar al Cheese Chasers con las reglas tal cual vienen de fábrica. Varias fichas “trampa” seguidas y no hay defensa o planificación que aguante… y según las reglas eso significa 0 puntos!. Por eso les aconsejo esta house-rule: Los puntos se cuentan si o si, sin importar si fueron jugadas todas las piezas o el juego tuvo que terminar antes por la salida de las trampas.
En definitiva, recomiendo Cheese Chasers como juego “de relleno” para echarse una partidita rápida antes de jugar a algo mas elaborado (o para jugar con niños… tiene bastante estrategia y es simple). Si juegan cooperativo y modifican la regla de puntuación que mencioné el párrafo anterior, el juego se mantiene en un correcto balance y se la banca bien. A jugar.
PD: Por cierto… no me estoy haciendo el tonto ni nada. Dentro de 24 horas sale el Diablo 3…
Seguí a Epimundo en Twitter (followeá y serás retribuido)
Tags: print and play




Ultimos comentarios