Que buen juego, carajo!
No suelo comenzar los posts con una exclamación de este tipo pero sinceramente ai don guiv a shit abourit. O sea, me importa un bledo todo mi pasado y todo mi futuro (y del presente ni hablemos… porque si yo les contara de mi presente…). DropZone es un terrible juegazo que patea culos por doquier y es de esos arcades mata-marcianos que nos hacen pensar en la Commodore 64 como si fuese la mejor máquina de juegos de la historia (cosa que de hecho LO ES). Dropzone nos recuerda a diario lo bueno que está matar bichos espaciales al mando de nuestra bella panera.
El juego se ambienta en el año 2085, y según parece para cuando la humanidad alcance ese momento histórico ya la habremos CAGADO. Si, tal parece que inventamos unas máquinas con inteligencia artificial que se sublevaron y nos mandaron a tomar por culo a todos… Chau planeta Tierra, hola John Connor.
Para sobrevivir los humanos nos tuvimos (tendremos? Tendríamos? Como se diche?) que mudar a una de las lunas de Júpiter a recolectar cristales necesarios para no me acuerdo que cosa… Pero les juro que son MUY NECESARIOS. El tema es que los alienígenas habitantes de Júpiter (si, existen. Ya para esa época sabremos que existen y son unos forros) no nos quieren allí en una de sus lunas (y, no… si hicimos mierda la Tierra como no nos vamos a culear una lunita chota de esas que hay por ahí), así que van a intentar atacar a los humanos junta-cristales y nuestra misión es defenderlos a toda costa y trasladarlos sanos y salvos a la Base.
Y quienes somos? Bueno, el protagonista de Dropzone es un astronauta con todas las de la ley. Un astronauta con mochila propulsora, cañón de rayos (necesarísimo si queremos eliminar a todos esos molestosos jupiterianos) tres bombas que destruyen TODO lo que está a nuestro alrededor (digamos, todo lo que está en pantalla en ese mismo momento) y un dispositivo (según parece ubicado en la gloriosa mochila propulsora) que nos vuelve invencibles e invisibles durante algunos segundos. Es genial de a de veras, créanme… Porque este juego es MUY DIFÍCIL, realmente para jugadores hard-core y no pendejitos maricones como los de hoy en día. Este es un juego de esos que ya no se hacen mas porque los EMOS se ponen a llorar y piden por su mami y por su disquito de radiohead. PUTOS.
(Si, estoy bastante agresivo… pero la culpa la tiene DropZone. Me pone del salchichón este juego)
Por cierto: La variedad de enemigos es apabullante. Hay de todo tipo y color: Algunos mueren sin quejarse, otros se convierten en víboras que nos persiguen… Algunos son lentos y bobos, mientras que otros son mas rápidos que nosotros (muuuy veloces de verdad) y nos harán mierda casi irremediablemente (salvo que tengamos una bomba a mano, porque con los lasers es casi imposible defenderse de ellos). También están los androides que bajan a tierra y lastiman a los hombres (siendo muy parecidos a estos últimos en cuanto a aspecto exterior… Por cierto: Los “men” en este juego son como esferas o mas bien como “átomos”… lo que no me termina de cerrar. Tampoco me termina de cerrar el hecho de que traslademos a los hombres a su refugio usando nuestro culo como pinza… Pero así son las cosas en la loca luna de Júpiter, nene) y por si todo esto fuese poco también nos enfrentaremos a unas nubes de mierda que no paran de tirar rayos. Heavy.
Graficamente Dropzone es fantástico. El detalle del terreno, la lluvia de partículas cada vez que destruimos a un enemigo (o somos destruidos nosotros, cosa que no es nada agradable) es muy convincente y se ve bonita. Lo que mas destaca es la velocidad: Sabemos que el procesador de nuestra C-64 no se caracteriza precisamente por su velocidad de cálculo (fué siempre, digamos, su punto débil), pero Dropzone se mueve con una soltura impactante al menos para los nerdos que gustan de comparar consolas y computadoras antiguas.
Tal vez se hecha en falta un poco de música que haga vibrar nuestro chip SID… pero los efectos sonoros son excelentes.
En definitiva, un juegazo totalmente playable hoy en día y al cual el paso del tiempo no se le nota ni un poquito. Eso si: Prepárense a llorar de dolor, porque la dificultad es fete. Si les gustan los juegos de astronautas con escafandra y mochila propulsora con inercia (y es que un astronauta son escafandra-casco me da mala impresión… no se que piensan ustedes. La foto de los tres tripulantes del Apolo 11 así con todo el traje presurizado ese y sin su respectivo casco… NO VA. Nunca me gustó) Dropzone es SU JUEGO.
A patear culos espaciales se ha dicho.
PD: Casi me olvido de la yapa… Escaneo de la revista Tu Micro Commodore que destila pura magia en cada párrafo.
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Tags: c64, dropzone, Juegos, matamarcianos, Retro
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Josepzin





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