Hubo una vez, allá por los años 80, un maravilloso juego arcade (en el sentido de que vió la luz, justamente, para las maquinitas arcade… los fichines, bah) en el cual comandábamos a un hábil piloto en la misión de demostrar la superioridad en combate de una nueva y poderosa aeronave de guerra. A la vez que combatíamos, también viajábamos en el tiempo (!) de modo tal que teníamos que enfrentarnos a biplanos, aviones de la segunda guerra, helicópteros, aviones a chorro y en última instancia (en un flagrante viaje al futuro) a naves espaciales que nos tiraban de todo.
Ese juego fué versionado (”porteado”, diríamos ahora…) para nuestra querida Commodore 64… Y yo no tuve la oportunidad de jugarlo en su debida época, sino que lo conocí por la revista Tu Micro Commodore (que ya se ha convertido en toda una institución para este blog) y la flashié mucho. Parecía muy cool, y si bien los gráficos no eran una panacea, se veían muy divertidos y funcionales.
El título de la versión Commodoriana difería del original. En este caso se llamó “Space Pilot”, lo que no tiene ningún sentido si exceptuáramos la pantalla final en la cual Si piloteamos en el espacio… pero bueno, así eran las cosas por aquellos tiempos. Sin sentido.
Aquí está el escaneo de la revista, para que vean que no miento y para que vean (y lean) que la cosa parecía bastante cool:
Lo que siempre me sorprendió fué la baja nota que le pusieron los redactores de Tu Micro Commodore… Este juego es una masa y se merecía mucho mas.
Como ya les dije, arrancamos en el año 1919 y tenemos que eliminar una cantidad determinada de biplanos para que se nos aparezca el “boss” final (en este caso, un dirigible) En cuanto lo matamos, pasamos a la siguiente fase (y así es la dinámica de todo el juego). El movimiento de nuestro avión es muy correcto y la verdad es que resulta ser una delicia el manejar esta máquina de matar noobies. Nos movemos hacia todos lados (como si no existiese el suelo… siempre nos mantenemos en un infinito cielo, surcado apenas por nubes y disparos enemigos) y disparamos mortíferos proyectiles a la vieja usanza.
Como les decía, biplanos de la 1ra Guerra Mundial son los que tendremos que enfrentar. Cada tanto nos tiran algún tirito y alguna bomba (fáciles de esquivar, ambos). La diferencia de velocidad es notable y nuestra aeronave se los puertéa a todos estos bodrios antiguos. Fácil, bah.
1940 y ya la cosa se pone un poco mas picante. Aviones de la 2da Guerra Mundial que realizan maniobras mucho mas creíbles y nos hacen sudar un poco mas de la cuenta. Pero nada que nuestro avión no pueda manejar.
1970 y entran en acción los helicópteros. Esta vez no solo nos disparan con balas sino también con unos misiles guiados por radar que nos harán la vida imposible hasta que no nos acostumbremos a ellos. Son lentos, pero también son muchos, e inundan la pantalla con su trayectoria errática. Lo bueno es que los podemos eliminar de un disparo, y que se suelen comer los amagues… así que a hacer loops y a tirar tiros… No hay que quedarse quietos.
1984. Aviones casi idénticos al nuestro nos tiran con misiles, con balas y con una vieja que se había cagado encima anteriormente. Con todo.
Las maniobras que realizan estos hijos de puta son realmente un dolor de huevos (si, estoy muy obsceno, lo sé. Pero este juego se lo merece). Cada dos por tres se nos ponen atrás y nos atacan, o nos encierran haciéndonos chocar contra ellos (son así de kamikazes) Hay que tener las bolas muy bien puestas para este laburo… y nosotros las tenemos.
2001. Última misión. 2001 – EL FUTURO:
Yo se que estamos en el 2010 y todavía no existen naves espaciales que tiren tiritos ni mucho menos (apenas existen naves espaciales de algún tipo! Son muy costosas y no pueden irse muy lejos que digamos. Ni hablar de maniobrar a altas velocidades…
Pero allá por los años 80 se creía que el 2001 iba a traer felicidad y autos voladores a esta pobre gente que suele llamarse humanos. Todavía nos morimos de gripe y otras mierdas, y los coches voladores son una de las grandes mentiras del milenio pasado.
En definitiva: En el Space Pilot nos enfrentamos, en esta fase final, a poderosas naves espaciales del estilo “platillo volador”, que nos tiran con todo lo que se inventó hasta el momento. Es un nivel muy difícil en el cual es altamente probable terminar estampado contra una nave enemiga mientras esquivamos un cardumen de misiles rastreadores. Una mierda.
Pero muy divertida.
Que decir del Space Pilot a nivel técnico? (ya que quedó claro que a nivel jugabilidad y diversión, este juego la rompe). Los gráficos no son nada del otro mundo, pero se la bancan. El sonido es asqueroso y merece morir… no es digno de la Commodore 64 y su chip SID especialista en sintetización de bellas melodías y explosiones gloriosas. Una sabia adaptación de un buen juego de arcade.
Vale la pena jugarlo en la Commodore, o vamos directamente al M.A.M.E.? Para mi el juego en la C-64 es mas “cálido” y alegre para jugar, aunque sea superado (claro) ampliamente por su predecesor y hermano mayor. Vale la pena darle una oportunidad, aunque mas no sea para patear algunos culos del pasado y el futuro…
Tags: Commodore, conversión de arcade, space pilot, tiros, Tu Micro Commodore
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