En estos últimos días se me hizo realmente muy difícil hacerme de tiempo y espacio para poder escribir con el ritmo y la dedicación a la cual estoy acostumbrado… Y todo tiene un motivo, no se crean: Soy el alegre (feliz, no alegre… FELIZ) poseedor de un LCD de 42 pulgadas que está en este mismísimo momento funcionando como único e indiscutible monitor de mi PC. Estas lineas están siendo redactadas y tecleadas ante la atónita mirada de mi mismo, que me obnubilo al tener que mover la cabeza en un ángulo superior a los 65 grados para poder leerlas. Estoy en pleno éxtasis, y a eso se debe el estilo recargado de epítetos… sepan disculpar.
Pero bueno… Epimundo debe volver a la vieja y querida senda del post nuestro de cada día. Esta pantalla será nada mas y nada menos que una gran herramienta de “trabajo” para mi, en la cual podré jugar (y filmar) nuevas y apasionantes hazañas wiimóticas, 3Dticas y retroinvasívas. No debo caer en la tentación de convertirme en un undead… Aunque cuesta, y es lógico que los primeros días me mantenga en un estado muy parecido al orgasmo.
En fin. Volvamos a lo nuestro.
Hace un par de semanas les hablé de los primeros juegos de plataformas que la empresa Apogee nos legó. Juegos en rutilante paleta CGA de 4 vibrantes y desagradables colores. Aventuras que nos han sabido poner los pelos de punta por su escasa precisión en la detección de colisiones y sus endiablados mecanismos de vejación anal (si… todos amamos a Apogee y a su glorioso régimen… Pero los plataformas que sacaron al mercado eran capaces de hacer poner nervioso a Pancho Ibañez). Esta vez voy a hablarles brevemente de dos grandes juegos que marcaron un antes y un después en el plataformismo PCero: Crystal Caves y Secret Agent.
Graficos en EGA (la amada paleta de 16 colores que los usuarios de Home Computers de los 80 asimilamos como normal y omnipotente, al fin llegaba a la PC y en forma de plataformas y personajes alegres y llenos de vida) y jugabilidad tremendamente original (única, diría yo) eran las cartas de presentación de estos dos juegos. El mundo, agradeció… aunque no lo suficiente.
Crystal Caves nos pone en el pellejo de un minero “espacial” que se pega un viajecito cósmico para recolectar minerales preciosos… Ajá, si. Así eran las cosas en aquellos tiempos, jovencito.
La mecánica del juego es simple: Podemos saltar, podemos disparar y podemos (claro) movernos en ambas direcciones a través de las pantallas repletas de cristales que debemos recoger. Y no podemos pasar al siguiente nivel sin haber recolectado TODOS. Crystal Caves es un plataformero con una alta dosis de puzzles dentro, y aquí radica una de las características mas interesantes y originales de los juegos de Apogee: No alcanzaba con saber saltar y tirar tiros para poder completarlos. También era necesario pensar y bastante.
Además de los enemigos (totalmente bizarros) y las trampas que pueblan los niveles (lasers, hongos venenosos, etc.) nuestro heroe debe enfrentarse a otro gran problema que curiosamente resulta ser el mas importante: El mapeado de las pantallas.
Recoger todos los diamantes puede llegar a ser una misión imposible si no realizamos los movimientos exactos en el orden correcto. Algunos cristales quedan fuera de nuestro alcance para siempre si no actuamos con precisión… y es necesario volver a empezar el nivel completarlo. Esto suele resultar frustrante al principio, pero no se preocupen: LA COSA EMPEORA CADA VEZ MAS.
El juego es excelente y muy divertido. Representa todo un reto para los amantes de la dificultad y la destreza plataformística. Pero tiene un par de defectos que necesito recalcar (si… lo necesito): El sonido, que es de lo peor… y los fondos.
Para decirlo de un modo suave: Molestan. Los gráficos de fondo son totalmente invasivos y feos, como pueden ver en las capturas de pantalla. A veces no nos permiten distinguir con claridad que carajo está ocurriendo, y eso creanme que es malo. Pero así y todo no deja de ser un detalle menor que no empaña para nada la grositud del Crystal Caves.
Poco tiempo después salió al mercado “Secret Agent”, otro plataformas que, utilizando el mismo engine que Crystal Caves, ambientaba la acción en una especie de película de James Bond. Ahora el objetivo no es recolectar cristales sino destruir radares enemigos y escapar con vida de las bases militares.
Además de la ambientación, la dinámica también es diferente. Aquí la dificultar radica en encontrar las llaves necesarias para abrirnos paso por los edificios enemigos, hallar los disquettes que destraban terminales informáticas y saber usar los explosivos a la hora de volar en pedazos nuestro objetivo. No es un juego de “recolección” sino de “búsqueda”, lo que le aporta sin dudas algo nuevo con respecto a su predecesor. A mi me gusta mas la onda del Crystal Caves en cuanto a mecánica, pero la ambientación del Secret Agent tiene mas que ver con mi estilo de vida y mi cosmovisión (o simplemente con mi gusto por las películas del agente 007).
En ambos juegos, vale decir, nuestro personaje posee vidas infinitas. Podemos repetir las pantallas las veces que sean necesarias hasta terminarlas todas (which is good!). Por otra parte, el sistema de selección de niveles es también bastante libre, y no nos vemos obligados a terminar un nivel para jugar al siguiente, sino que podemos seguir el orden que se nos cante el forro de la pelota. Lo cual es también muy bueno y reduce la frustración a niveles soportables.
Algo que me llamó la atención de este Secret Agent es la forma que tenemos de matar a los enemigos. Es increible, verán: Les disparamos y los vamos transformando en otro tipo de persona (quizás cada vez menos evolucionada) hasta que lo convertimos en lápida que dice R.I.P…. Si, así como lo leen. De modo tal que si vemos un enemigo con forma de guardia de seguridad con uniforme rojo, y le disparamos (y le pegamos con el tiro, claro) se convertirá en un sujeto de uniforme blanco… y así por el estilo hasta que muere.
Una vez que juguemos algunos minutos aprenderemos a recordar el orden de los uniformes y a contar (y calcular) la cantidad de tiros necesarios para matar a cada cristiano que se nos anteponga en nuestro camino. Raro, pero práctico.
No tengo mas nada que decirles por ahora. Jueguense unos partiditos, y no se enojen si pierden… Mejor tóquense o algo por el estilo, que la vida es muy linda y Apogee nos apoya.
Tags: apogee, crystal caves, plataformas, Retro, secret agent








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