Quién es ese hombre roñoso, que fuma un interminable y ridiculamente corto cigarro, usa poncho y nadie sabe de donde vino? Es “el pistolero sin nombre” en la película… Pero es Clint Eastwood, señoras y señores. Clint Eastwood dando comienzo a la etapa mas gloriosa y fundacional del Spaghetti Western.
“Por un puñado de dólares” da comienzo a lo que se denominó “La trilogía del dolar” (las otras dos películas que la componen son “Por unos dólares mas” y “El feo, el bueno y el malo”). Hábilmente dirigido por Sergio Leone, este western viene a sentar las bases del “Lejano Oeste Italiano”, como a mi me gusta decirle (y este es mi blog y aquí hago lo que se me antoja, carajo): Muchas muertes per cápita, ausencia total del “pueblo” en la verdadera trama de la película, mugre en el ambiente (es todo mucho mas sucio y polvoriento… menos colorido también) y falta de moral en los “heroes”. Acá no existe el bien y el mal como entes absolutos y si bien se conserva la figura del villano y el heroe (sino no sería un western, a mi entender… tan solo sería una película ambientada en el desierto) así como otros clichés, el resultado y la conclusión final suelen ser terriblemente desalentadoras para el ánimo justiciero… A veces “el bien” se hace por casualidad….
Un solitario pistolero americano (y le digo así porque TODOS son pistoleros en este tipo de películas… todos llevan armas, pero en este caso no se le conoce otro laburo al protagonista… no es “pistolero y barrendero”, o al menos no lo podemos inferir de lo que vemos en el film) arriba a un perdido pueblo de Mexico. Allí se entera de algunas cositas interesantes, como el hecho de que existen dos bandas de malhechores que se disputan el poder y no se pueden reconciliar. Cuatro “banditos” pertenecientes a una de ellas reciben a nuestro heroe con una balacera de bienvenida (de puro jodones que son, eh… es su manera de decir “te amo”), y como se imaginarán Clint Eastwood no se queda de brazos cruzados:
Esta escena es paradigmática: El chabón los mata a los cuatro en un segundo, y nosotros podemos observar la escena desde una perspectiva bastante “comiquera” si se me permite la expresión (y claro que se me permite). Primeros planos de los protagonistas primero, y luego una cámara del revolver de Clint, siguiendo la rápida acción y dejándose entorpecer por el humo de la pólvora… awesome.
Luego de esto, nuestro querido “héroe” se presenta ante la banda rival de los recientemente muertitos y se ofrece como colaborador… Ramón, el jefe, lo considera de lo mas confiable y lo acepta. De este modo nos damos cuenta de que el protagonista hace todo por dinero (por un puñado de dólares… claro.) y no tiene ningún tipo de reparo en colaborar con un grupo bastante hijo de puta de bandoleros.
La película avanza y nos muestra al protagonista conspirando constantemente y jugando a dos puntas. Es un traidor que va a colaborar con ambas bandas, y va a romper el tenso equilibrio que reinaba en el poblado haciendo que los dos grupos de chorros se peleen entre ellos acusándose de muchas cosas feas. Clint Eastwood (y le digo así porque en la película no tiene nombre, aunque se desliza un “Joe” que parece mas bien un error del guión que otra cosa) utiliza la información para enredar todo y sacar provecho, cobrando dinero y siendo feliz (supongo).
Pero todo cambia cuando descubre que la mujer de Ramón (el jefe de uno de los bandos) no es en realidad “la mujer” de Ramón, sino mas bien una rehén que se encuentra al lado de este sujeto deleznable solo por miedo a que maten a su hijo… Ahí nuestro héroe se gana una H mayúscula y pasa a ser un Héroe mas parecido a los de los westerns americanos. Comienza a arriesgar su vida para salvar a esta mujer del martirio al que está siendo sometida, y la cosa se pone muy picante.
No pienso contar el final porque no es mi estilo. Solo decirles que los últimos 15 minutos son absolutamente épicos y tienen todos los componentes que uno puede esperar para un desenlace en el Oeste: Matanzas, duelos, diálogos interesantes y con cierta comicidad, suspenso y alguna que otra sorpresita… Recomendable 100% a todos los amantes del género y a los neófitos que pretendan conocer un poco mas del Spaghetti Western y del Western en general. Una de las grandes joyas de todos los tiempos.
Me resta por ver las otras pelis de la “trilogía”, así que habrá noticias pronto. Stay tuned.
PD: No saben lo que es la banda de sonido… Por dios, ese tema merece ser silbado durante todo el día.





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