Pitfall II (C-64) – Esa música que quedará siempre en mi cerebro…
// Noviembre 20th, 2009 // Commodore, Retro, videojuegos
Ya me estaba tardando en hablar del “Pitfall II” en su versión Commodore 64… Una secuela que es completamente diferente al original (y al cual supera en casi todos los aspectos… podría decirse que es un juego diferente, con un paradigma de exploración distinto por completo) y con unos gráficos y sonido awesomes para la época (1984).
Yo lo jugaba cuando niño, claro. Y la verdad es que siempre me resultó frustrante hasta decir basta. Este juego usa el sistema de checkpoints (representados por crucecitas en el suelo, que tendremos que activar pisando) y eso es un alivio en un juego que consiste en un solo “gran nivel”… Pero creanme: los checkpoints están demasiado alejados entre si, y cada vez que tocamos a un bicho (lo rozamos apenas) enemigo, el juego nos transporta a la última crucecita que pisamos… Y es para putear, porque no nos “teletransporta”, no: Tenemos que presenciar a la fuerza todo el procedimiento por el cual nuestro personaje es arrastrado por los aires lentamente y depositado en el checkpoint indicado… Una mierda en ese aspecto. Si habré llorado en mi mas tierna infancia por culpa de esto, la puta madre.
Pero así y todo el juego es divertidísimo.
Esa es la pantalla inicial, y si: Lo que ven debajo de nuestro personaje es un lobo con pinta de hombre… o viceversa. Pero para llegar a el es necesario dar TODA LA VUELTA al universo Pitfall… está a la vista, pero hay que bordear todo el mundo y subir por esa escalerita custodiada por el sapo gigante. Huelga decir que yo jamás tuve el honor de enfrentarme al hombre-lobo, aunque siempre fué mi anhelo mas secreto. En el jardín de infantes garabateaba bocetos de pantallas Commodorianas (eso motivó que la maestra cite a mi madre para “hablar sobre este chico”… No es broma lo que estoy contando, eh, jajaja) y cada tanto me animaba a dibujar a este personaje marrón, mezcla de Scooby Doo con lobo de Caperucita.
Los gráficos son sencillos, pero muy funcionales y bellos. La paleta de colores de la Commodore 64 hizo de las suyas, logrando la representación de un ecosistema “bosque-rio” completamente creible. Ya se sabe que 16 colores es todo lo que el hombre necesita para disfrutar de la vida… 256 es un exceso propio de burgueses, y ni hablemos de los 16.000.000 de ahora: Pura oligarquía.
El objetivo del juego (Según parece) es recoger todos los lingotes de oro desperdigados por el bosque. Y hay mucho, y en muy diversos sectores del mapa, como pueden ver en esta pantalla.
Si, el señor Pitfall puede nadar! Recordemos que el agua practicamente lo mataba en el juego original, pero ahora se puso en poronga y puede nadar… y nada muy bien además, que joder.
Y hablando del agua, hay que decir que está genialmente lograda. Un oleaje muy creible para la época y un comportamiento “físico” bastante correcto (parece que estuviésemos nadando de a de veras) convierten al agua de Pitfall II en la mejor agua de la Commodore 64. Y a que viene toda esta discusión acerca del líquido elemento? Y, viene a cuenta de que a mi me encanta fijarme en estas pelotudeces… soy feliz con un buen mar o un buen río de bits, que le vamos a hacer…
Y los enemigos? Bastante tontos, aunque molestos. Aves, escorpiones del tamaño de un ovejero alemán y blancos como Michael Jackson (la alegoría no es racista, ojo. Realmente son blancos como el y no es MI CULPA, precisamente!), sapos que intercalan saltos ritmicamente y anguilas eléctricas. Uno termina acostumbrándose al estúpido movimiento de las criaturas, y ese es el peor error: Te descuidás y pum… de nuevo al checkpoint, conchalalora.
“Pero, Epifanio… que hay de la música? En el título nos hablaste de la música!” Es verdad… Por primera vez desde que regenteo este antro de nerditud y conscupicencia retro llamado Epimundo.com esa vocecita molesta que me reprocha cosas TIENE RAZÓN. Voy a hablarles de la música.
Por todos es sabido que el chip SID de la Commodore 64 (encargado del sonido) ruleaba y mucho. Es mas: Se sigue usando como sintetizador por algunos enfermitos a los cuales admiro y aprecio y quiero abrazar. La C-64 le rompió literalmente el culo a todas las demás computadoras de aquella época, y a otras tantas de épocas venideras en el aspecto sonoro. Las canciones se siguen tarareando 20 años después, y los amantes del SID aun nos transformamos en seres con piel de pollo en cuanto escuchamos los tres canales de sonido a todo trapo… me estoy por poner a llorar (definitivamente, el Pitfall II no me hace bien, por mucho que intente disfrazar la situación, jeje…)
Pues bien: Lo que mas recuerdo de este juego es, justamente, la música. El tema que se repite una y otra vez durante el transcurso del juego (aunque por momentos variando el tempo: volviéndose mas lento cuando nos toca un bicho y tenemos que regresar a modo de castigo al checkpoint. Acelerándose cuando recogemos un brilloso lingote de oro) y que puede llegar a resultar repetitivo y rompebolas, pero igual es hermoso. No pasan mas de siete días sin que se me aparezca en el cerebro a modo de repiqueteo neuronal… Cuando viene el pseudo-basurero a venderme “bolsitas”, no escucho lo que me está diciendo: En realidad estoy tarareando mentalmente “la canción del Pitfall”. Y que se joda, por mentiroso.
Quieren oir la canción, y de paso ver jugar a este señor que, la verdad, juega 1000% mejor que yo? Aquí, aquí:
Un juego de plataformas divertido, extenso, con buenos gráficos commodorianos y con una música excelente… se puede pedir mas? Si, se puede: Pero es carísimo. Así que diviértanse con Pitfall II y no jodan.
PD: Hay algo que me olvidé comentar, y la verdad es que para mi es importante: Jamás supe de la existencia de esa portada que puede verse a comienzo del post… el Pitfall II que yo jugaba era, obviamente, pirateado. Y venía en una cassette junto con otros juegazos viejitos como el Gridrunner y el Bonka. No se como agradecerle a internet, ya que creo que con inundar de rabietas nostálgicas su espacio… no alcanza.






Uno de mis juegos preferidos de SIEMPRE.
Bravo por la entrada
SALUDOS