Y seguimos en Epimundo.com con el especial semanal titulado “Los mejores FIFA de la historia”.
Luego de la revolución que supuso el FIFA 94 (International Soccer) vino el FIFA 95, que no fué la gran cosa. Algunas innovaciones en lo referido al sistema de pases y otras tonterías (aunque divertidas) como poder controlar el tablero electrónico a la hora de hacer un gol. En realidad, era casi como una actualización del anterior, y por lo tanto no merece aparecer en este especial.
El FIFA 96 SI FUÉ IMPORTANTE. Por primera vez podíamos escoger entre diferentes tipos de cámaras (durante el juego y en los replays) y la acción se desarrollaba en un ambiente 3D…
Pero como? No era que el FIFA 97 dió el salto a las tres dimensiones? A que se refiere el título, pelotudo? – No, no… no se sobresalten. En realidad lo del 96 era algo así como 2,5D. O 2,7D… El campo de juego era en 3d, pero los jugadores eran mapa de bits (al estilo Wolfenstein 3d y DOOM, entre tantos otros grosos juegos de la época pretérita). Esto lo hacía muy similar al Striker 95, una joyita de la ciencia a nivel entretenimiento PCero…
O sea que tenemos un salto a las 3d, pero bastante timorato.
Pero algo es algo, no?
El Gameplay era bastante choto, eso si. Divertido hasta cierto punto, pero con pocas cualidades destacables. Todo lo que nos rodeaba era en realidad mapa de bits, la calidad no era muy grosa… necesitabamos dar el siguiente paso, como un croto necesita su churrasco ensartado.
Y entonces llegó el FIFA 97:
Al fin 3 putas dimensiones! Los polígonos habían llegado para quedarse, y era de agradecer, por supuesto. EA Sports: Gracias por todo, aquí tiene mi cuerpo para que lo veje como crea conveniente.
La calidad de los estadios, la sensación de profundidad (ya sin tantos “parpadeos” en las texturas, como la anterior versión) y el movimiento de la cámara realmente nos hacía creer en que esto daba para mucho. Esto era realmente una revolución, caray… Ahora los jugadores tenían “infinitas vistas” (es decir, que girando la cámara los podiamos ver de mil maneras diferentes, de mil ángulos y siempre de un modo creible) y los movimientos estaban capturados de la vida real.
O al menos eso nos dijeron, claro. Pero algo puedo asegurarles: Los brazos y las piernas estaban sueltas… había articulaciones. Eso lo hacía todo mas plástico.
Como se puede ver en esta imagen (tomada por mi mismo, como todas las de este Especial del FIFA… Si, me bajé los mejores Fifa de la historia, los volví a jugar a todos y les traigo mi experiencia a ustedes, recién salida del horno. Epimundo es así.) los arqueros aprendieron de golpe a realizar locas contorsiones (que representaron un avance enorme con respecto a anteriores versiones) y el movimiento de los players por el campo de juego se asemejaba mucho mas a un partido de los de carne y hueso.
Pero no todo eran rosas y bombones, claro. Algo criticable era la cantidad de polígonos utilizados. Decir que eran pocos es decir mucho: Eran, en realidad, poquitos.
A ver, a ver… este arquero tuvo poliomelítis cuando niño?
Una cagada, no? Pero bueno, hay que entender que este juego fué solo el puntapié inicial de algo muy zarpado. De algo muy groso que se estaba avecinando y que iba a ver la luz EL AÑO SIGUIENTE…
Pero no nos vayamos por las ramas, estamos en el 97 y las cosas eran maravillosas en realidad. A pesar de los pocos polígonos, el juego se la bancaba, y el gameplay era DIFICILISIMO, lo cual nos daba un plus extra a los fanáticos que pediamos una verdadera simulación de fútbol, alejándonos de a poco del arcade puro y duro.
Los pases se “cargaban”. Esto es: había que apretar la tecla de pase durante un tiempo prudencial acorde a la distancia que queriamos que recorra el balón. La idea parecía genial, pero en la práctica se hacía muy picante dar un buen pase. La pelota era mas escurridiza que lo normal, y los partidos se hacían trabados y sucios (como en la vida real, eso si). Lo único realmente criticable es que lo que usualmente ponía fin a la seguidilla de patadas y pelotazos que dan en el culo de un rival… era una balón suelto y un delantero rápido que se escapaba hacia el arco. Eso si que no tenía realismo (aunque era común en la mayoría de los juegos de la época).
Un punto a favor y otro en contra para el público: No eran otra cosa que texturas sobre la tribuna, inmóviles. Simples papelitos pintados. Lo único bueno era que en determinados partidos con poca trascendencia (dos equipos eliminados que se disputan un 3er puesto en un grupo de Copa, etc.) las tribunas lucían semivacías. Eso SI ERA REALISMO, aunque los gráficos distaran mucho de ser buenos.
Pero había algo que trascendía las 3 dimensiones. Algo realmente grande que este juego nos tenía preparados, y que no tenía que ver con la calidad de imagen, el sonido o el modo de dar los pases apretando la tecla “S”: EL FUTBOL SALA.
Oh yeah! Futbol yanki de salón, con paredes rebotonas y arcos embutidos en las paredes de acrílico. La acción era frenética y por momentos sin sentido (hay que reconocerlo) pero fué una bocanada de aire fresco para todos los que nos terminamos pudriendo de las escapadas en velocidad de las inmensas canchas de 11 del Fifa 97. Esto era mas “cálido”, sin dudas.
Aquí lo vemos a Klinsmann desmayándose sobre el duro parqué del estadio. Y no es para menos: El Futbol Sala del 97 fué, literalmente, un golazo.
Conseguí este juego en Diciembre del 96, y fué muy duro para mi el irme de vacaciones en enero. Me la pasé todo el puto tiempo allá en Mendoza pensando en este juego. Elucubrando estrategias para poder dominar los pases erráticos, los centros y las escapadas en diagonal. los FIFA me han hecho mucho daño y me han convertido en una persona con sobrepeso… pero igual amo esta serie, y no creo que mi amor se termine tan facilmente, aunque en este momento estemos distanciados.
Ya saben lo que se viene, no? Si, si, se viene algo muy lindo. Hasta mañana.
-
http://Ninguno,dejameenpaz Marioni
-
http://sociedadgamer.blogspot.com Lord Khyron







Ultimos comentarios