A veces, a la hora de escribir un nuevo artículo en este blog… no se por donde empezar. Mejor dicho: No se que tema elegir. Tengo todavía TANTOS temas por tocar, y todos ellos TAN IMPORTANTES, que se me hace difícil decidirme y empezar alguno. Es como si los fuera dejando para mas adelante, para cuando mi habilidad bloguera esté tan desarrollada que no me sea posible dejar nada en el tintero a la hora de escribir acerca de esas joyas tan relevantes en mi vida.
No me refiero solamente a los videojuegos, claro. Pero es innegable que una gran parte de todos esos posts que dejo “para cuando esté preparado” tienen que ver con juegos del pasado, y mas concretamente con juegos de la venerable y gloriosa Commodore 64. Futuras Reviews del Henry House, Entombed, Pitfall, Beach Head, etc. me aterran de solo pensarlas… Porque serán sin duda (si la salud y el buen God me acompañan) textos larguísimos, plagados de comentarios llorosos y capturas de pantalla interminables en número.
El juego de hoy no es precisamente de “esos”. No es un juego que haya marcado terriblemente mi infancia ni que me haya convertido en el enfermo que soy ahora… Pero colaboró en parte, sin dudas. Y lo mas raro es que desconozco el motivo. No es un gran juego… no lo jugué tantas veces… no lo gané jamás y ni siquiera fué de mis favoritos durante ninguna de las “épocas” en las que puedo dividir mi infancia gamer… Trataré de encontrar respuestas en este mismo post, escribiéndolo… Respuestas sobre el pucho, bah.
De que trata el “Scrolls of Abadon”? Bueno, pues trata de un muchacho bastante rarito (no en el sentido gay, sino en el sentido clásico de la palabra…. aunque camina bastante raro, así que todo puede ser y su vida privada no me interesa en lo mas mínimo así que se terminó la conversación acá) que está atrapado en un mundo mágico creado por un… mago. Claro.
Este mundo consta de muchas plataformas que flotan en la inmensidad de un negro vacío. Caminando sobre ellas, nuestro heroe (porque por mas estúpido que sea, en el momento de jugar se convierte en eso… no veo nada mas heroico que intentar escapar de este mundo toxicómano) tiene que capturar todas las gemas y de ese modo hallar la puerta que lo lleve a otra plataforma, y así por el estilo… Hasta terminar el juego, supongo.
A medida que vamos avanzando, capturando gemas cual si fuesemos un Pac-Man pero parado sobre sus patas traseras, iremos dejando unas “flechas” marcadas en el piso. Esas flechas nos indican la dirección por la cual debemos transitar esos mismos lugares… si queremos volver a transitarlos. O sea que no podemos ir para atrás, tenemos que dar la vuelta en círculo. No se puede ir a contramano, y la mano la ponemos nosotros.
Lo que siempre me confundió cuando niño, es que las flechas tienen forma de mano haciendo “faquiu”, y eso confunde, porque parece que estuviese señalando con el dedo. Todo lo contrario: SON FLECHAS, y se entra a caminar justamente pisando el “dedo” primero, como es lógico tratándose de flechas. Esto que parece tan simple me provocó un trauma infantil tan grande que ahora no puedo parar de hacerle faquiu a todos los pibitos que pasan por mi puerta… y a las madres, y a los policias, y a los basureros. Así que el Scrolls of Abadon arruinó mi vida.
Cada vez que recolectamos todas las gemas de un nivel, nos aparece una especie de plataformita en alguna parte del mismo, la cual podemos pisar y de ese modo irnos volando… hacia otro nivel. Nuestro personaje no está meando en la oscuridad, no… ESTÁ VIAJANDO POR EL ESPACIO.
Y los enemigos? Bueno, los enemigos son muchos, y bastante molestos, mas que nada por el tema de las flechas, que hacen que nos quedemos atrapados en cierto punto, y venga un pelotudo muy similar a un pato (o a un enano mugroso, como lo que puede verse en la imagen de arriba) y nos borre del mapa. No podemos defendernos, solamente podemos escapar.
En la foto de arriba también podemos ver un ejemplo de “mini-nivel”. Cada tanto hay uno, y es igual a un nivel grande pero mas chico… Si, es un juego muy original también.
Pero… Donde están los “SCROLLS”? Donde están los pergaminos? Bueno, a eso quería llegar:
Cada tanto te encontrás un pergamino tirado en el piso. Al pasar por sobre el, podemos leerlo y enterarnos de que va la historia del juego. En el primer pergamino nos enteramos que quien nos está dejando estas cartitas no es sino otro aventurero (igual que nosotros) que ha sido capturado y encerrado en ese mundo de mierda por el Mago Malvado (otra vez: igual que nosotros).
En el segundo pergamino, nos enteramos que el Mago puede pasar a través de las flechas en sentido inverso (carajo!). Para hacerlo, pronuncia la palabra “WALK” a modo de hechizo… Este mago debe ser muy malo para poner contraseñas del MSN y cosas así… Me imagino que debe usar palabras como “mago”, “123456″ o “contraseña”.
Por lo tanto, nos basta con teclear “walk” para activar este hechizo (dura 20 segundos) y poder zafar de la contramano. Usarlo con cautela ya que se gasta.
Por qué elegí este juego para una review? Porque me divirtió bastante en mi infancia. Porque me pareció muchas veces simpático en sus gráficos (la cara de nuestro personaje, los enemigos con forma de pato o de armario para guardar la ropa…). Porque me resultó desde siempre (ahora también) bastante original en ciertos aspectos, y porque me encantan los juegos con fondo negro y sensación de que el nivel está flotando en el espacio (Como el PACMANIA).
No me llegó a dar miedo, aunque sí cierta curiosidad morbosa. El sonido es extraño y el movimiento de los personajes es asfixiante… No encuentro palabra mejor para definir esto: se mueven rápido, de a saltitos. Y nosotros no nos movemos de un modo suave, sino que recorremos obligatoriamente diferentes nodos del terreno (que son los cruces de camino), por lo que a veces por apresurados terminamos yendo a parar de cabeza contra un monstruo.
Siempre lo puse dentro del mismo grupo que el Crystal Castles y otros un poco mas “extraños” como el Dino Eggs. No es ni tan frenético como el 1ro, ni tan aterrador como el 2do, pero es igual de raro. Me gusta este juego, y me va a gustar siempre, aunque lo critique… Me hace acordar a las tardes de chocolatada y Commodore, en el comedor de mi casa, sin entender un soto de que estaba diciendo la pantalla.
El link para bajarlo? Acá. Que sean felices, y nunca confién en magos, porque la pueden pasar mal.






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