La PC es poderosa. Eso ya lo sabemos.
La PC es creadora de vida… madre de todo… Diría Homero Simpson, mientras abre un paquete de papafritas en el espacio exterior. Pero no hace falta comer snacks grasosos para continuar con este post… No hace falta, aunque tampoco viene mal.
Verano del año 2008. Me encontraba triste y aburrido, sentado en mi sillón. El calor típico de principios de febrero me rostizaba las partes pudendas, y la transpiración, que caía lentamente por mis mejillas y mi pecho, empezaba a hacerme incómodas cosquillas. La pelopincho era una solución, claro. Pero mas allá de darme un chapuzón y mirar el cielo, la pileta no genera mucha diversión si no tenés tus G.I. Joe acuáticos a mano…
Y me topé con el Frets on Fire, y con el mundo de los juegos Bemani en general. Ni siquiera recuerdo como lo conocí. Tal vez buscando información sobre ese juego llamado Guitar Hero que a tanta gente hacía volver loca en las consolas de las cuales carecía.
No dudé ni un instante y me lo bajé.

Me costó un poco acostumbrarme a jugarlo con el teclado, aunque la sola visión del sujeto del logotipo me incitaba cada vez mas a intentarlo y batir todos los records del guitarrismo cybernético. Esa especie de Pipo Cippolatti nerd me daba buena espina, así que me dije a mi mismo “Vamos a ver que pasa”
Esta es una imagen aproximada del momento. Si bien no es exacta, porque yo tenía en ese tiempo un teclado diferente, mas común, de color cremita, y MAS ROÑOSO que el de la foto (si, aunque suene increible, tenía mas mugre todavía). Lo único bueno era que las teclas F1, F2, etc. estaban mas cerca del borde, con lo cual la posición de los dedos se hacía mas cómoda que esta incomodidad caminante que pueden ver en la foto.
Y como era el Frets on Fire? Venían solo 3 temas, bastante raros y macabros pero que aprendí a amar en el transcurso de esas horas (y todavía tararéo). La interface gráfica en este FoF totalmente pelado de plugins, skins y piripipis era también demasiado simple:
Unos pocos colores bastaban para ser feliz.
Los que lo jugaron se van a acordar de este tema y van a llorar como maricones… y los que no, sepan que esto era casi lo único que venía por default, y había que aprendérselo todo, todo, todo… o bajarse otras canciones:
Un par de días después de transpirar el teclado (si, porque yo jugaba casi desnudo completamente. Es antihigiénico, pero si no lo puedo hacer en la privacidad de mi hogar entonces DE QUE ESTADO DE DERECHO ME HABLAN?) me bajé algunos packs de canciones. Oh, ma-má, que pleasure (lease “pleya”). Este juego estaba cada vez mejor… Así que esto era eso de tocar botoncitos al ritmo de la música… De a poco mis dedos se fueron volviendo cada vez mas ágiles y comencé a sentir lo mismo que sentían tantos adolescentes mucho mas jóvenes e impetuosos que yo con el Guitar Hero. Y los comprendí. Creanmé que los comprendí.
La canción que mas disfruté tocando fué Texas Flood, del soberbio blusero Stevie Ray Vaughan. Te sentís sencillamente un capo tocando esa monstruosidad de solo de viola, esas escalas pentatónicas repasadas 500 veces para arriba y para abajo, para atrás y para adelante… En definitiva: Todas las cosas que yo no puedo hacer con una guitarra de verdad, ya que ni siquiera me sale bien el acorde FA, y la puta cejilla de mierda.
Este juego me incitó a comprarme la alfombrita del ya mentado Stepmania, y el ingreso total y definitivo de mi persona al universo de las pelotudeces lúdico-musicales.
Abandoné por unos meses este juego (no porque me haya aburrido, sino por otros motivos) y regresé a el en el verano siguiente (Mas o menos, diciembre de 2008), ya que según me contaron las malas lenguas, había salido un mod para transformar el Frets on Fire en un ROCK BAND con todas las letras… Yahuuuu!
Ya saben ustedes que el Rock Band es como un Guitar Hero potenciado, con posibilidad de usar bajo y batería en un mismo tema… a la vez. La dinámica es la misma, pero el resultado final es muuuy diferente y por supuesto: Mucho mas zarpado. Los que me conocen saben que no podía dejar pasar esta oportunidad de experimentar con mi amada PC lo que otros tantos anhelan desde el anonimato de las catacumbas consoleras (las cuales suelen ser geniales, pero no son de mi equipo). No podía dejar de probar esto tan nuevo y tan loco…
Mi hermana me regaló la guitarra-Joystick. Es simplemente una para Playstation 2, pero funciona de maravillas en la PC:
Aquí la ven, posando sobre mi fornido abdomen.
Y yo completé el combo con una batería también de Playstation… aunque inutil para el Rock Band (que trae la propia incluida):
Si cliquean en la foto, pueden ver unos colores bastante posterizados detrás de la bata digital… esto lo hice porque queda cool, y para que no se vean las manchas de humedad de la pared.
La batería es fácilmente configurable como Joystick, y por lo tanto funciona de pelos en un juego tan personalizable como el FoF.
Una vez programado todo, se pueden hacer cosas como esta:
Ajá, jugar de a tres. Nunca lo hice pero lo probé y funciona. Lo máximo que hicimos en casa fué jugar de a dos, mi hermana en la batería y yo con la guitarra. Ella es muy buena con la percusión (en serio, tiene futuro) y yo… bueno, soy bastante buen tipo, y amo a los perros. La experiencia es muy divertida, y hay a disposición una lista enorme de temas para este mod (en los cuales se puede jugar la batería, la viola y el bajo… y en algunos también viene la letra por si queremos cantar a la par.
El Mod lo pueden encontrar por ejemplo aquí, y en otras tantas subpáginas de Taringa (cuestión de buscar bien… ni siquiera es ilegal, ya que es código abierto y libre).
Y que ventajas tiene usar una PC en lugar del “Rock Band” para consolas? Bueno, para mi muchas: Te permite personalización total (virtualmente hacés lo que querés… incluso nuevos temas, o modificaciones de otros ya existentes), acceso a una comunidad enorme de gente que hace las cosas porque se le da la gana, y a su vez es mas barato, ya que no hace falta ir cambiando de juego (ni de periféricos) a la par de la moda… Vos elegís, porque en una PC todo se puede tunear para que funcione. Las consolas se la bancan, porque los juegos están muy copados así como vienen de fábrica, y traen todo tipo de cosas locas (incluyendo los periféricos oficiales) y la facilidad de uso si no te interesa mucho el tener que “laburar” antes de jugar a algo es mucho mayor. Digamos que también recomiendo estos juegos en la Play 3 o la Xbox, aunque no sean parte del camino que yo he elegido para mi vida.
La próxima edición, un repaso por otros Bemani poco conocidos, como por ejemplo el emulador de teclado y un clon del viejo y peludo BeatMania.





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