Este post es, contrariamente a lo que generalmente hago, una expresión de deseo. Suelo escribir sobre lo que ya experimenté, contando mi propia vivencia personal y descartando opiniones de otras páginas y autores (todos son subjetivos, y los pocos que logran cierta objetividad… bueno, para que leerlos, no? Para copiar y pegar tenemos miles de blogs, pero lo único que consiguen es visitas y mas visitas… yo me quedo con la cremosidad y el sabor a morrón salteado).
Pero en esta ocasión, de lo que voy a hablar es de futuros proyectos que seguramente quedarán para el año que viene. Y es que tengo tanto en carpeta aun, que se me van amontonando las “misiones”, la sangre se me va volviendo cada vez mas espesa, la sed invade mi cuerpo y me empiezo a volver loco. Hay mucho todavía para este 2009 que aun aguarda por su mejor época que es Diciembre, y será desarrollado en estos 3 meses que le quedan.
Un simulador de teclado? Si, y no solo eso: Así como ocurre con el simulador de batería, realmente estamos aprendiendo a tocar! Mal, por supuesto… con artritis deformante por poner los dedos como si estuviésemos recogiendo una muestra de materia fecal… pero realmente sabemos como se toca una canción con esto, y eso es celebrable.
Keyboard-Mania es su nombre en los arcades japoneses… y la versión clónica, en un perfecto idioma japonés (no en todo el juego… solo en las partes que realmente importan) es el DoremiMania. A su vez viene con un programita que codifica archivos MIDI y los transforma en ficheros aptos para ser “jugados” en el Doremi… O sea, es un juego basicamente eterno… podemos tocar TAL CUAL SON la mayoría de los temas del universo… siempre y cuando hayan sido transformados a formato MIDI alguna vez en la vida (no se preocupen, casi todos los temas grosos han sufrido esta transformación con olor a chip).
Lo probé un poquito, pero jugarlo con el teclado de la PC es realmente una mierda y no quiero volver a hacerlo nunca mas. De hecho, cuando terminé la canción (con un glorioso puntaje de 3%) me desnudé, salí a la puerta de mi casa y caí en la vereda, en posición fetal… La pasé muy mal, la verdad.
Si vuelvo a jugarlo (y sin dudas que lo haré) va a ser como Allah manda: Con un teclado MIDI:
Estas maravillas de la ciencia, mas viejas que la escarapela, son el complemento ideal para aprender jugando. Como tengo menos constancia que un perro (que tiene sueño), la única manera en la que pueda llegar a aprender algo de música va a ser mediante esta clase de bemanis y porquerías afines. Tendrán mas noticias en unos meses. No lo duden.
El otro juego que me dejó caliente es el BeatMania.
El padre de todos los juegos musicales. El que empezó toda esta locura. El Dios Konami está de fiesta, porque el BeatMania ha dado el puntapié inicial, allende los mares, para que la catramina del cielo no deje de tronar, y la petulancia de los poderosos miré hacia otro lado. Nada volvió a ser igual, millones de pelotas de humo como yo (y otros tantos… pero como yo) siguen ilusionados con jugar a este anciano juego… Pero no pueden.
O yo no puedo.
Me bajé el emulador pero directamente NO ME ANDUVO. Eso no será una complicación a futuro, porque si me pongo terco seguramente voy a encontrar una solución al problema (incluso usando otra PC… no creo que sea tan difícil convencer a alguna de que venga a mi casa “a tomar un café”….). El caso es que por lo que estuve viendo por internet, este juego no es NADA sin un adaptador como estos:
Yo no soy amante de la música electrónica. De hecho, suelo detestarla. La cultura de los DJ no me interesa en lo mas mínimo, excepto por una cosa: Su conexión con el Hip-Hop.
Si es que hay alguna canción hiphopera, en la cual se pueda simular un scratch con el disco… ahí me tendrán, boludeando como siempre. Yo quiero creer que la hay… y sino, va a haber que inventarla, que para eso me doy maña también.
La sola visión de ese “Joystick” con bandeja tocadiscos hace que me empiece a interesar… Pero bueno, habrá que esperar.
Estos fueron los trucos del Contra para la Super Nintendo, y espero que les haya gustado…
En algunas horas, la última edición del especial Bemani de Epimundo: Probamos el nuevo simulador de canto… el Ultrastar.

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