Existen juegos que marcaron mi infancia porque los jugué. Los tuve en la vieja y adorada Commodore 64 y gastaba las cintas en el “Datassette” una y otra vez, hasta que había que tirarlas a la basura (o “calibrar el cabezal”… maldito). Los exploraba y luego les rendía justos homenajes sobre el papel, usando mis plastipinturitas de colores… dibujando escenas del Entombed, Raid Over Moscow y Pitfall. Así eran las cosas y así pretendo que sigan siendo con este blog. Como dice un gran amigo friki y amante de los alfajores: Pura magia.
Pero en este caso no pienso hablarles de ese tipo de juegos. No, y sencillamente “no” por una razón: Nunca tuve el Theatre Europe cuando niño… Solo lo conocía por la revista Tu Micro Commodore.
Y flasheaba con alguna vez jugarlo. Y preguntaba a mis padres que era eso del “Pacto de Varsovia”… que era eso de la OTAN… y que mierda era eso de “Ataque nuclear masivo”. Y mis padres me explicaban todo… y mi trasero se iba llenando de nuevas preguntas y se iba cerrando cada vez mas por el miedo.
Y cuando pude jugarlo? Pues en el año 1999, cuando comencé a bajar emuladores y juegos de la novedosa internet. En esos tiempos no había MSN, y la principal alegría de un muchacho de 16 años como yo era corroborar que la red de redes estaba plagada de emuladores y de pornografía. QUE MAS SE PUEDE PEDIR?
Y como es el Theatre Europe? Defraudó mis espectativas? Para nada. De hecho, era mejor a como me lo imaginaba. Es un juego de estrategia a gran escala (como puede verse en estas imágenes que con tanto amor subí para ustedes), en donde se desarrolla una hipotética 3ra Guerra Mundial entre el Pacto de Varsovia (integrado por la Ex-URSS y otros paises de la orbe socialista) y la OTAN (conocida por todos… y sino: Wikipedia).
Fiel a mi costumbre, cuando hay algo tan lindo como una review escrita por la revista española “Tu Micro Commodore”, no suelo explayarme demasiado para no repetirme, así que seré escueto, e intentando centrarme en mi propia impresión. Al final del post tienen los scans correspondientes a la sección “A Fondo” de dicha revista… documento que no deben desaprovechar si quieren seguir bajo las alas de Dios.
El juego se desarrolla por turnos, y manejamos GRANDES UNIDADES (que son esos puntos de colores rojo o azul que pueden verse sobre el mapa de Europa) compuestas por elementos terrestres, aereos y suministros. Cada turno se compone de las siguientes fases: Movimiento, ataque, reconstrucción de unidades, batalla aerea (que es mas vaga aun, en el sentido que solo se destinan recursos para distintas misiones a gran escala) y “Misiones especiales”.
Y a que nos referimos con esto de “Misiones especiales”? Pues a los ataques químicos y nucleares…. Si, este juego permite tirar armar no convencionales sobre nuestros enemigos, lo cual lo convierte en un especimen raro: Un Wargame apocalíptico.
Existe también la posibilidad de jugar pantallas “de acción”, simulando un combate determinado previamente sobre el tablero estratégico. Esta opción no es necesaria y la verdad: Aburre. Yo recomiendo desactivarla o directamente no elegir ninguna misión para “recrear” tirando tiros, porque sencillamente no ganamos nada, nuestra performance con el joystick no parece traducirse en un mejor rendimiento de nuestras tropas sobre el mapa estratégico, y parece que esta sección del juego solo fué agregada para contentar a los boludos que no gustan de las buenas cosas de la vida.
El juego termina después de los 50 turnos. Y dependiendo del bando que hayamos escogido, si eramos el Pacto de Varsovia ganamos si logramos destruir todas las tropas enemigas y ocupado Alemania Occidental, y si eramos la OTAN ganamos al impedir a los “comunistas” conseguir ese objetivo. Mi experiencia me dice que es mas fácil comandar los ejércitos del Pacto de Varsovia, siendo la de la OTAN una misión algo mas difícil y de mas valor táctico, ya que tiene que soportar el embate y ocupar espacios de un modo mas racional.
Pero hasta ahí es un juego del montón… incluso algo monótono, ya que consta de una sola misión que se desarrolla durante 50 turnos, con pocas variables de ajuste en las tropas, y pocos “casilleros” de movimiento. Que es lo que convierte a Theatre Europe en un juego tan especial? Los ataques químicos y nucleares:
Aquí me tienen, bombardeando quimicamente París, para que aprendan esos putos… La ciudad quedó “INHABITABLE”, lo cual es una gran tranquilidad para todos los amantes de la verdad y la justicia de clase.
Los ataques químicos no pueden ser dirigidos, siempre van contra civiles y destruyen principalmente a las lineas de abastecimiento enemigas (no a las tropas). Los ataque nucleares (como el que voy a sufrir en las siguientes capturas de pantalla) pueden destruir tropas, ciudades y estatuas de Lenín… y pueden ser dirigidos hacia donde queramos:
Como verán, me volaron PRAGA entera. Terrorífico, bah.
“Y si en vez de pelear a los tiros, nos empezamos a tirar bombas atómicas y gana el que la tiene mas larga?” No, no… NO, PELOTUDO, NO. No se puede, porque después de dos o tres bombazos nucleares (que siempre son contestados en igual o mayor intensidad por el enemigo en el siguiente turno) la cosa se pone picante y se puede presentar un ataque masivo que simplemente destruye a toda la humanidad, dando por terminado el juego y la joda. Así que armas nucleares, las justas y necesarias, y siempre como último recurso.
A mi este juego me fascinó. No tanto por la dinámica en si (de hecho, luego de jugarlo dos veces, se vuelve bastante monótono, porque la disposición inicial de los ejércitos es siempre la misma) sino por esos detalles de alta política que te hacen sentir un Brezhnev (o un Nixon, o un Kennedy vivito y coleando) manejando generales y apretando el terrible botón rojo que hace volar a todos a la mierda. Un detalle interesante del juego original era que para activar el lanzamientos de armas nucleares era necesario ingresar una contraseña secreta, obtenible solo LLAMANDO A UN TELÉFONO de la empresa creadora… Si, había que hacer eso de verdad. Inmersión era la de antes, y no esta boludez de los gráficos 3d de hoy en día… jejeje.
Otro punto a tener en cuenta para valorar Theatre Europe es la relativamente alta (para la época) cantidad de etapas dentro de cada turno de juego. La asignación de unidades aereas distintas misiones de reconocimiento y emboscada es también un toque de alta estrategia. Por eso digo que la pantalla de acción (en la cual tiramos tiros contra tanques y aviones) es una boludez, porque nos aleja del rol de generales y estadistas que manejan grandes tropas, flotas aereas y misiles estratégicos. Ese es el detalle que diferencia a este juego de otros de la misma calaña.
Lo quieren bajar? Acá.
A continuación, los scans de la sección “A fondo” de Tu Micro Commodore, con una review completísima para que los nostálgiosos se deleiten y se toquen:
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http://easterndish.blogspot.com teenchefgirl
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http://sociedadgamer.blogspot.com Lord Khyron











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