jul 31

Después del tremendo rompecabezas que mi señora novia armó (y que pudo verse en este post), hablar acerca de puzzles de 250 piezas puede parecer una pequeñez… Y en realidad: Lo es.

Pero ya les dije que soy muy inconstante para este tipo de cosas, que soy como un colibrí que viaja de flor en flor sin posarse en ninguna (aunque en realidad mi peso corporal equivale a 500.000 colibríes) y que por ese mismo motivo me costaría mucho armar un cuadro de mas de 500 piezas. Y aunque es una deuda pendiente que sin duda saldaré algún día, por ahora me comformo con cuadritos de pocos centímetros, pero que quedan lindos, para que negarlo.

Hace ya unos 4 años compré una cajita que los asiduos a jugueterías deben conocer. Consta de dos puzzles de 250 piezas cada uno, con paisajes de la Argentina. Bueno, años atrás (mas o menos por la fecha de compra) armé uno de ellos y le coloqué papel “contact” detrás, de modo que todas las piecitas queden unidas y no se me destruya esta bella imagen del famoso faro de Ushuaia:

Puzzle del faro de Usuahia.

Se la banca, no? No hace falta ser patriota para que se vea lindo.

El caso es que el otro puzzle, con el motivo de una imagen de las cataratas de Neuquen (cuya existencia yo desconocía por completo) me había quedado huérfano, sin armar. Mejor dicho: “Me había quedado sin armar”, eso de huérfano es una boludez que no se de donde la saqué. Y hasta el día de hoy seguían las piezas todas juntitas (pero no “unidas”) en esa bolsita transparente que caracteriza a las cosas que se venden a gran escala…

Esta situación tiene que terminar, y EMPIEZA a terminar hoy:

Puzzle 250 piezas

Manos a la obra, comencé armando los bordes para facilitar la posterior armación de piezas internas. De donde saqué esta técnica? De la Biblia, claro: El el libro del Génesis, 22:15, puede leerse claramente: “Y morareis hasta el fin de los tiempos en la seca tierra, porque malditos son quienes cometen abominación yaciendo hombre con otro hombre, y colocando las piezas del rompecabezas desde la mitad”.

También en el libro de Santiago (ya en el Nuevo Testamento) se pueden observar algunos consejos acerca de, una vez colocadas las piezas exteriores, separar por colores las restantes. Y ustedes ya saben que DIOS NO JODE, y es un tipo muy groso que tiene muchos poderes especiales, así que… favor de obedecerlo.

Dentro de unos días, el final de esta nueva aventura protagonizada por mi y llena de peligros y adrenalina friki.

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