Cuando cerraron el local Wendy´s en Argentina (para los que no lo conocieron: Era una cadena de comida “rápida” al estilo sur de los Estados Unidos) lloré mucho. Y no por las hamburguesas precisamente, sino por un platillo llamado “Chili con carne“.
COMENCEMOS:
Acto seguido agregamos un poco de aceite (si es de oliva, tanto mejor), y una buena cantidad de: Orégano, ají molido, pimentón, pimienta, curry o masala (condimento indio… si no tienen ninguno de ellos, usen comino) y, si les gusta el picante, uno o dos jalapeños (o ajíes putas parios, según nuestro diccionario Argentino-Resto del mundo). Esta receta tiene que ser picante, pero si realmente no aguantan la onda, solo pónganle bastante ají molido.
A esa mezcla hermosa y ultrapotente, le agregamos 500 gramos de carne picada de vaca, y revolvemos bien, mezclando CON LAS MANOS (hay que usar las manos, es el instrumento mas importante que tiene el ser humano después del piano):
Vale decir que no hay que agregar sal en este momento… la sal viene después.
“Eh? Que mierda te pasa? de donde saco esas cosas?” Bueno, bueno… se consiguen en cualquier lado, pero si no tienen, no pasa nada, puede reemplazarse por un tomate perita natural o, mejor aun, un poco de extracto. En todo caso si no tienen tomates deshidratados no hidraten nada, quédense quietos que después se reemplazará.
Bueno, sigamos: En una olla ponemos a hervir porotos rojos y negros (se consiguen en cualquier hipermercado o negocio naturista que tenga bastantes legumbres. La idea es que estén en remojo del día anterior, sino va a llevar mucho tiempo el hervor). La cantidad es mas o menos dos tazas y media, y yo usé cantidades iguales de rojos y negros.
Ahí pueden verse, ya cocidos. La idea es que estén blanditos pero no tanto, que les falte 5 o 10 minutos de cocción para deshacerse, ya que se cocinarán luego con la salsa.
Al momento de colarlos, si pueden, guarden un vasito del agua en el cual los cocinaron. Se va a usar mas adelante:
Mientras tanto: Agarramos un morrón rojo grande y una cebolla, y le quitamos un cuarto a cada uno. La idea es poner las tres cuartas partes de cada uno de estos alimentos a procesar, dejando el otro cuarto para cortar en cubos.
Tienen que quedar BIEN MOLIDO todo, que sea una salsa de morrones y cebollas y que no se note casi ningún pedacito.
Al minuto, se le echa la carne y se revuelve bien (todo a fuego FUERTE). La idea es revolver todo el tiempo para que no se formen grumos de carne picada. Si se forman, destruirlos con un tenedor.
…Y se le agrega la salsa procesada:
En este momento se le agrega también el agua que habíamos reservado de los porotos, y también un vasito mas de agua adicional, si está muy espeso. Hay que tener en cuenta que esto va a estar hirviendo a olla destapada un rato, y va a reducir rápido.
Hecho esto, se tapa y se baja el fuego a mínimo absoluto. Que se cocine lentamente durante otros 15 minutos.
Nos ponemos a preparar la salsa: En un jarrito preparado para el fuego (una lecherita, algo así… y no me refiero a las canicas), ponemos las fetas de queso cheddar rotas lo mas que podamos (en pedacitos) y agregamos medio vaso de leche. Calentamos a fuego suave, revolviendo. La idea es que se vaya derritiendo y a la vez mezclándose con la leche. Y por qué hacemos esto? Para evitar que vuelva a solidificarse en cuanto pierda temperatura…
Es decir: A un costado un par de cucharonazos de Chili con carne, a la par un poco de queso derretido y unos nachos “clavados” por todos lados. Si se quiere, se puede espolvorear el chili con perejil picado, pero un poquito.
-
Cecilia Limón.
-
MARIONI

Ultimos comentarios