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Mar 08

Los que vivimos en Lanús Oeste tenemos la suerte de conocer ciertas delicias cotidianas que otros citadinos no junan. Las curtiembres de Villa Diamante y su repugnante aroma, los baches y los pedacitos de vidrio que encontramos por todas las calles, producto de la “alegría” de los conductores de camioneta… Pero también conocemos las Empanadas que cocina “El japonés de la feria“.

Julio Tomisaki es su nombre, y no se si está vivo o muerto (me llegaron rumores de su fallecimiento, pero me encantaría creer que sigue vivo), pero su legado perdurará por siempre.

Como les decía, Tomisaki es descendiente de japoneses, pero bien gauchito. Andaba a caballo, usaba facón… y hacía empanadas. Que un japonés (porque es japonés, eh… BIEN JAPONÉS a la vista) haga empanadas y se gane la vida de ese modo puede sonar raro, pero eso no es lo peor: Hace unas empanadas increibles, que se van al carajo, y con una personalidad que ninguna otra empanada tiene. Eso es lo que pone nuestro orgullo criollo por el piso… tuvo que venir un oriental a explicarnos como se hacen nuestras cosas…

empanadas del japonés de Lanus
Las empanadas, al igual que las mujeres, son todas diferentes, y es cuestión de gustos. Hay minas que nadie duda que están buenas pero pueden no ir con el estilo de uno (Si… así es… o al menos eso recuerdo). Estas empanadas ESTÁN BUENAS, y nadie puede dudarlo. Estas empanadas SON ORIGINALES, y el que lo niega es un holandés. Después, te pueden gustar mas otras, con otro tipo de masa, con otro tipo de relleno, etc… pero hay cosas que son innegables excepto para gente rara que vive en un país que limita con Bélgica y Alemania.

Si. El que no salta es un holandés.

Sigamos con el tema: Este alimento se consigue en un puesto de la feria de Lanús. Como toda feria barrial, se va moviendo según pasan los días, y a veces se arma cerca de Caraza, a veces en la calle Sayos, y los viernes se arma en la “colonia alemana” de Villa Diamante. Como la versión que mas cerca me queda es esta última, decidí armarme de valor y realizar un trabajo de investigación para que todos ustedes, oh pobres ateos de las empanadas del ponja, puedan conocer las bondades de la comida rápida lanusense-oriental.

Para ello, me armé de un reproductor MP4 portatil (de esos que tienen una camarita de fotos incorporada) y haciéndome el boludo cual si escuchara música, me fuí para la feria. No me pareció buena idea ir con cámara de fotos, ya que los feriantes podían llegar a pensar que yo era un inspector municipal, un periodista de Documentos América o directamente un tarado, así que disimuladamente… y despacito… acá está la crónica en imágenes:

Feria Lanus Oeste (empanadas del japones)
Comienza a divisarse la feria en el horizonte…


Este es un perro que se me cruzó por el camino… no tiene que ver con empanadas (espero), pero necesitaba retratar la situación.

Feria Lanus Oeste (empanadas del japones)
Aquí la feria puede divisarse con esplendor. Estamos a la entrada y nadie detecta que yo no estoy realmente escuchando música sino sacando fotos… todo marcha bien, Epi.

Feria Lanus Oeste (empanadas del japones)
Ya dentro de la feria, aun faltan un par de cuadras para llegar al puesto del genio de la cultura popular Tomisaki… Pero no pude evitar sacarle una foto a este puesto que siempre me llamó la atención: Es como un almacén ambulante, y tiene cualquier tipo de porquerías que pueden encontrarse en una despensa, desde latas de tomate hasta fiambre, pasando por todo lo demás.
Es tal vez el puesto mas grande (las verdulerías también lo son) y necesitaba retratarlo.


Ya falta poco… mi corazón se acelera…

Feria Lanus Oeste (empanadas del japones)
Ahí está! El puesto del “japonés”, donde siempre hay gente comprando. Y es que es el puesto que mas trabaja en la feria.

Feria Lanus Oeste (empanadas del japones)
Ahí puede leerse el mítico cartel: “RUBRO EMPANADAS”, el número de matrícula (será eso?) y debajo, aunque no sale en la foto porque estaba chiquito, el nombre del gran japonés.
Como pueden ver, trabaja mucha gente en este puesto, y así y todo mantienen la misma calidad de hace muchos muchos años (tal vez 30, tal vez mas). Yo estaba como embobado sacando la foto y no me di cuenta que me tocaba comprar, porque la gente de la fila ya se había ido con su pedido.

Feria Lanus Oeste (empanadas del japones)
Foto a la fuente de la felicidad, con las empanadas recien freidas en grasa.

Bueno, luego de que me dijeran “Si, que vas a llevar?”, pedí seis empanadas (3 de carne, dos de jamón y queso y una de atún). Existe una 4ta variedad, de dulce, pero no me apetecía ya que no es comida sino mas bien postre. Con el paquetito y los 12 pesos desembolsados (vale 2 pesos cada una, lo cual está perfecto hoy en día) me volví a casa… La parte mas peligrosa había terminado y ningún puestero se percató de que fuí a la feria a espiar…
Empanada jamon y queso
De vuelta en casita, vamos a hacer la review de las empanadas.
Como puede verse en este ejemplar de jamón y queso, lo que mas destaca es la masa, que no es igual a las tapas para empanada chotas que pueden comprarse prefabricadas en cualquier supermercado. No, estás las amasan ellos, y son gruesas, con un gusto riquísimo (muy parecidas a las torta fritas, así que imagínense) y una textura por fuera crocante y por dentro esponjosa… una delicia que resulta ser el detalle mas característico de Tomisaki.

Eso que ven es jamón y queso. Las empanadas están muy bien cargadas y con la mejor calidad de relleno.

Empanada jamon y queso
Aquí vemos un pedacito de repulgue arrancado… la crocancia del repulgue es un placer de dioses, y estas empanadas logran el milagro de que no nos importe con que están rellenas… Increible lo que hizo este japonés.

empanada de carne
Acá vemos un ejemplar de carne (las clàsicas). El relleno es tan popular y tan famoso que no me atrevo a criticarlo, aunque debo decir (a riesgo de ser repetitivo) que no es lo mas importante en esta empanada. O sea, està buenísimo, no tiene jugo chorreante (generalmente algo malo, ya que eso implica que le ponen mucha cebolla o cualquier otra cosa para ahorrar) y es abundante, además de muy bien condimentado y con un gusto que no se parece a otras empanadas (no se que condimento usan, que cosa rara hay, pero no es el típico relleno de carne picada… algo tiene).
Que le agregaría yo, a riesgo de sonar sacrilegioso? Bueno, tal ves aceitunas, tal vez morrón… Si, no tiene esas dos cosas (o al menos no se ven!). Resulta increible que unas empanadas no tengan ni aceitunas ni morrón, y así y todo sodomicen a las demás empanadas? Si, pero así es la vida. Tienen algo de huevo duro, eso si.
Ahora que lo pienso, tal vez agregándole esas cosas se parezcan mas a las empanadas de todo el resto del planeta, con lo cual perderían el gustito tan raro que se le encuentra… En todo caso, mejor que sigan como están. Es muy boludo de mi parte darle consejos al japonés y a su familia, ya que la gracia de este producto es la masa en combinación con ESE RELLENO, así que mi comentario era en abstracto.

Última foto, y se puede ver como están rellenas… y termina obviamente la crónica, ya que no había mas empanadas vivas.
La de atún se la comió mi novia, y dijo que estaba muy buena. Yo le creo porque con el atún ella no jode. En todo caso, como ya les digo, lo que hace diferente a este producto es que no importa mucho el relleno: Siempre son las “empanadas del japonés”, gracias a su masa tortafritesca, a su tamaño y modo de rellenarlas, y a su estilo de fritado (crocante por fuera, pero con esponjosidad dentro).
En definitiva… no hace falta que les diga que después de este post tan largo, con un esfuerzo de producción impresionante, poniendo en riesgo mi vida y mi trasero (ni quiero imaginarme lo que puede hacerme un verdulero si descubre mi afan de fotografiar todo)… Es NECESARIO que prueben estas empanadas.
Si sos de Lanús, y no las conocés aun… bueno… Go fuck yourself. Y andá a la feria, preguntale a tu mamá, a tus vecinos, arreglátela y resolvé esa deuda pendiente que te está matando.
Si no sos de Lanús, primero averiguá con un planisferio donde está ubicada esta localidad (de Buenos Aires, un poquito mas abajo…). Luego, tomate un avión y bajá en el Aeropuerto Internacional de Villa Industriales (Viamonte y Rivadavia). Y conocé la colonia alemana y su feria, en la calle Isleta, a una cuadra de la calle Warnes, los viernes a la mañana.
Si dios hiciera empanadas, sería japonés.
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  • OSCAR GUINOBART
    me gusto la nota,es un omenaje al esfuerzo la dedicacion y la perceverancia de una familia que es un ejemplo para el pais. . . .!! Ademas tengo el honor de decir que han enriquecido mi vida con su amistad , lamento profundamente la ausencia en los escenarios del pais DEL MEJOR CANTOR Y COMPOSITOR SURERO DE TODOS LOS TIEMPOS
  • karina
    Hola!!! buenísima la nota...pero me gustaría que alguno nos de la receta, de estas increíbles empanadas!
  • Daniel
    Muy buena tu nota Epi. Seguro tiene más de 30 años en la feria. Yo tengo 48 y de chico quería acompañan a mi mamá a la feria para comerme una empanada. Son adictivas. Nunca probé otra igual. Hermosas las imágenes del barrio.
  • Agus
    Para los que conocemos la Historia..este homenaja a tamaña obra de arte, es simplemente..conmovedor.

    gracias Epi
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