Nunca fuí un gran fanático de los juegos de carrera. En la vida real, siempre odié los autos y solo me interesan los modelos antiguos y los clàsicos (autos largos y elegantes, como el Impala) y es por eso que no me motiva demasiado un juego “de autos”.
Mi relación con ellos es rara: Cuando tienen gráficos geniales, me gusta jugarlos por un tiempo, ya que soy muy puntilloso con eso de tener mi PC optimizada para el máximo rendimiento, y este tipo de juegos fuerza mucho la máquina. A su vez, algún que otro juego logró cautivarme (Como el Need For Speed en varias de sus versiones, en especial el Underground). En definitiva, los disfruto si se ven bien, pero siempre de un modo distante, sin empaparme en el asunto.
Todo cambió cuando llegó a mi vida Burnout Paradise: The ultimate box. Yo nunca había jugado un Burnout antes, y debo decir que esta versión para PC es el juego de autos mas divertido del planeta. No se como será en otras plataformas y versiones anteriores, pero esto explota.

La temática es simple: Tenemos un auto (o una moto, podemos escoger entre motos y autos, pero yo siempre voy por las cuatro ruedas) y podemos hacer LO QUE QUERAMOS CON EL. En una ciudad completamente viva a nivel tránsito (aunque no aparecen personitas de a pié, es decir peatones) y sin policias, podemos hacernos pelota contra cualquier vehículo, saltar desde los techos de un edificio, destruir vallas y carteles y mucho mas. Digamos que tenemos vía libre para sacar a pasear nuestra crapulencia.
A su vez, también existen “misiones” mas “serias”, en forma de competencias que nos van a ayudar a ir avanzando en el juego. Carreras, campeonatos de supervivencia (es decir, chocarse con nuestros contrincantes y ver quien sobrevive), torneos de pruebas (saltos, volteretas) y mas. Pero no hace falta participar de este asunto, también se puede simplemente recorrer la ciudad rompiendo todo, sin estar atado a nada… y el juego es también muy divertido.
Y hablando de la ciudad:

ES ENORME. Recorrerla toda ya es un reto. Plagada de rutas, autopistas, calles y terrenos baldíos donde practicar saltos, Paradise City es realmente un paraíso del alegror y la felicidad culposa. Creo que no conozco aun todos sus recovecos, y llevo jugando muchas horas.
El modo online también está muy bueno, ya que no debe haber cosa mas adrenalínica que competir contra otros humanos como nosotros (bueno… o mas normales, o mas enfermos) en una encarnizada lucha por las calles de la ciudad, a ver quién se queda con el paragolpe de quién… HERMOSO, ya no tengo palabras y quiero volver a jugarlo.

Párrafo aparte merecen los choques: Ah, los choques… algo tan triste en la vida real, como pudo convertirse en el alma mater de uno de los juegos mas divertidos e hilarantes? Haciéndo uso de la cámara lenta cada vez que nos damos un mamporro, el detalle destructivo es meticuloso, y podemos observar como nuestro auto se deshilacha, se contrae, se acordeonea, se desprende de sus vidrios en forma de miles de cristales… y cuanto mas fuerte sea el choque, mas placer nos da… total, el auto se repara solo y podemos seguir jugando.
Burnout Paradise es, para mi, El Juego de autos. Tiene todo lo necesario: Carreras, exploración, pruebas, derrapes, choques espectaculares, tránsito, una ciudad enorme, tránsito… aderezado por unos gráficos de la hostia y muy fluidos en PCs decentes. No le falta nada.
Si te gusta la destrucción sin sentido, deberías estar jugando al Burnout desde ayer. Y si no te gusta, pero te agradan los juegos de carrera, también necesitás darle una probada a esta joya.
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Lord Khyron
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