La Commodore 64 (Introducción a una pasión) Battlestation Midway
Feb 07

La vida moderna nos depara momentos gloriosos y edificantes, nuevas sensaciones, internet y penicilina. Es genial la modernidad. Viva lo moderno. Y yo soy hijo de toda esta maraña de relaciones fugaces y cafè soluble.

En este blog veràn, a travès de los sucesivos posts, toda una serie de reverencias a muchos aspectos de la cultura pop y la tecnologìa. Y es que yo creo que todo lo nuevo es positivo, brinda mas posibilidades y tener mas para elegir es MEJOR. Digamos, teoricamente mejor. Asì que jamàs me opondrè al sexo virtual, o a la clonaciòn de cèlulas madre, simplemente porque elegir es bueno, y si nuestro mundo de cosas se agranda, es obvio que eso nunca puede ir contra la idea de libertad que yo tengo.

En teorìa.

Y es que a veces el equilibrio de fuerzas no es tal, y los poderosos nos terminan metiendo sus productos por el culo, sin que podamos hacer gran cosa para defendernos (Elegir es bueno, pero mas bueno aun es que todas las opciones estèn al mismo nivel de accesibilidad.) En esta secciòn que se inaugura hoy, quiero hablarles del tabaco.

Las compañìas tabacaleras, en el transcurso del siglo XX, nos han intentado explicar a todos nosotros (a todos, todos, a fumadores y no fumadores, pasivos y activos, peronistas y radicales… si es que queda alguno de estos ùltimos) que la mejor forma de disfrutar el tabaco es inhalando el humo. Es decir, que lo “piola”, lo que es “cool”, eso es fumar cigarrillos y tragar el humo, para largarlo por la nariz mientras se mira un atardecer. El que no traga el humo es puto.

El cigarrillo se impuso como una de las principales drogas del capitalismo y la vida frenètica y vacìa de contenido. El cigarrillo desplazò a otros incòmodos mètodos de disfrutar el tabaco, como el puro (el habano) y la pipa. No es cool, no es copante. Es “poco pràctico”. O al menos, eso nos dijeron, de un modo implìcito.

La causa de todo esto, amigos mìos, ya la estaràn adivinando los mas avispados: Los pulmones absorven mejor las porquerìas adictivas que le meten al cigarrillo, generando adicciòn. De ese modo, las tabacaleras se aseguran poseer un ejèrcito de personas que necesitan meter humo dentro de su cuerpo. No se trata del sabor (los pulmones no sienten el sabor de nada, como es lògico, al carecer de papilas gustativas), ni del placer (bueno… el placer de calmar la ansiedad y la adicciòn si… pero permitaseme cuestionar un poco todo esto). Se trata del Dinero, y que la salud y la felicidad de una buena vida se vayan a la mierda.

Porque està claro que el tabaco hace daño, si. Aquì no harè una apologìa del tabaco como sustancia benèfica para el organismo. Pero tambièn puede hacer daño manejar por la ruta 2, y sin embargo corremos el riesgo porque nos parece realmente divertido irnos de vacaciones. Todo tiene un costo/beneficio y consideramos que algo es positivo o negativo luego de evaluar la diferencia (la balanza…) y sacar una conclusiòn cual veredicto. La verdad es que lo que principalmente daña del tabaco no se encuentra en estado puro, sino se encuentra en el cigarrillo, agregado en forma de sustancias adictivas. Y tragar el humo es lo que mas daño hace. La pura verdad, la que no se dice, es que el humo que se saborea en la boca y se expulsa, si es tabaco puro, no produce adicciòn y daña la salud un 90% menos que el cigarrillo.

La vida moderna, el frenetismo, la ansiedad… todo conspira contra nuestro libre albedrìo, y las cosas mas bellas del mundo se empañan, se ensucian si no nos damos un respiro y apagamos la vocecita interna. El tabaco puede darnos momentos de genuino placer, de paz… siempre y cuando eliminemos la adicciòn en nuestra vida.

Fumar un BUEN TABACO (en cualquier tabaquerìa, un tabaco de pipa de aceptable calidad), prenderse un puro y leer… escuchar mùsica en vinilo si es posible… Todos placeres que nos han querido robar bajo la excusa de la practicidad (cuando lo que hay detràs es negocio puro y duro). Podemos evitarlo. Si. Paremos la moto.

Con la pipa y el puro, no se traga el humo. Se saborea en la boca y se larga. Se aromatiza el ambiente y se disfruta de esa danza de colores que salen de la brasa. Es lento. Es pausado. Es simplemente la alegrìa de saber que estamos insertos en este mundo y nuestra OBLIGACIÒN es disfrutarlo, y si podemos ayudar a que otros la pasen mejor, pues nos beneficiamos todos. Colocar el tabaco en la pipa ya es todo un ritual que demanda un par de minutos… fumarla otros tantos. Y limpiarla, tambièn es un placer, porque sabemos que ya estamos bien con nuestro momento ìntimo (aunque estemos con amigos… es ìntimo el placer como es ìntimo el pensamiento, ya que lo que es social es el discurso o el diàlogo) y es hora de que la habitaciòn se ventile.

Yo no niego que muchos fumadores de cigarrillo disfrutan con su hàbito. Los respeto, ya que justamente el propòsito de este blog es contar mis placeres, aportar otra visiòn sobre las cosas y nada mas. Y si lo disfrutan, nada que objetar! Pero me consta que no son la mayorìa. La mayorìa habla todo el tiempo de dejarlo, de adicciones y de nervios… todas cosas que poco tienen que ver con el placer.

Hagan la prueba (si tienen ganas). Fumen un buen tabaco, sin tragar el humo, disfrutando cada momento… por un buen rato no tendràn ganas de meter humo en sus pulmones, porque estaràn satisfechos y les parecerà absurdo. Existen placeres que no conviene dejar que nos los arrebaten.

pipa

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